La interna del PJ, clave en una elección anodina
Una elección anodina como la de hoy, que fue precedida por una campaña de las más frías que se recuerden, presenta sin embargo un puñado de aspectos interesantes en el escenario político de Mendoza.
Las PASO de este domingo tienen, al menos, cinco claves que comenzarán a develarse esta noche. La primera de ellas será la diferencia que Claudia Najul y los candidatos de Alfredo Cornejo terminen obteniendo sobre los candidatos del peronismo que apuntan a convertirse en los segundos en estos comicios.
Todas las encuestas coinciden en que el oficialismo ganará hoy la elección con un porcentaje de votos similar al que consiguió en 2015 (47 por ciento) y con una ventaja que podría rondar como mínimo los siete puntos, aunque el encuestador de Cornejo, Elbio Rodríguez, estimó a mediados de esta semana que la diferencia podría quedar en una cifra cercana a los quince puntos luego de proyectar el nivel de indecisos que en los días previos era muy alto: casi el 22 por ciento.
La diferencia que Cambia Mendoza termine obteniendo sobre el PJ dependerá también de cómo impacte en el electorado la situación económica y la percepción negativa que existe entre los mendocinos del gobierno de Mauricio Macri.
Los números del propio gobierno provincial así lo indican. Salvo en Capital, Godoy Cruz y Luján, en el resto de los departamentos la imagen de Macri es más negativa que positiva y el presidente perdió aquí cuatro puntos desde la elección que los llevo a la presidencia en 2015.
Aquí estará uno de los puntos que Cornejo develará hoy. ¿Logrará imponer la provincialización de la elección, subido a su imagen positiva que trepa al sesenta por ciento? ¿O pesará en la decisión de la gente buscar opciones para expresar su descontento con la gestión nacional?
La segunda clave está en la resolución de la interna del PJ. Se avizora que el intento del ex gobernador Carlos Ciurca de volver a tomar el control del peronismo a través de la precandidatura de Jorge Tanús hará agua esta noche. Pero lo que era una victoria segura de Omar Félix y su alianza con los intendentes, entró en zona de riesgo en el último tramo de la campaña.
La amenaza es Juani Jofré, el candidato de La Cámpora, quien desde el lunes viene mostrando sus fotos y videos junto a Cristina Kirchner.
El kirchnerismo mendocino sabe que le esperan derrotas en el segundo distrito electoral (Maipú, San Martín, Junín, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz) y en el cuarto (San Rafael, General Alvear y Malargüe).
Aunque espera imponerse en el primero (Capital, Guaymallén, Las Heras y Lavalle) y en el tercero (Godoy Cruz, Luján, Tunuyán, Tupungato y San Carlos), con lo cual se esperanza en que le interna sea pareja.
Dos incógnitas para la PASO peronista de hoy. Una es si el peso de los intendentes (que están detrás de la candidatura de Félix) terminará imponiéndose sobre la campaña directa que hizo Jofré apelando a Cristina para captar el voto peronista que no quiere ni a Macri ni a Cornejo.
Y la otra. ¿El que gane hoy la candidatura a diputado nacional terminará siendo el líder del PJ mendocino? Será difícil que esto ocurra, aunque habrá que esperar por los resultados.
La cuarta pata de la elección está en el desempeño de la Izquierda. Los encuestadores le aseguran una buena perfomance para esta jornada, con una intención de voto que estará por encima del trece por ciento. Una caudal mayor aún del que Noelia Barbeito obtuvo en 2015 cuando se presentó como candidata a gobernadora.
José Ramón, el candidato del PI, también podría ser noticia esta noche si, como se estima, obtiene la cantidad de votos necesarios (más de 15.000) para pasar el filtro de las PASO y buscar una candidatura en octubre.
El último punto está en el futuro armado de la Legislatura. Un triunfo no le asegura a Cornejo que mantendrá el estado actual del manejo en ambas cámaras (sobre todo la mayoría en el Senado) y todo dependerá del resultado en cada uno de los cuatro distritos.
De las 19 bancas que se renuevan en la Cámara Alta, el oficialismo pone en juego 11, el PJ 7 y la Izquierda 1. En Diputados, el riesgo es mayor aún: de las 24 que se votan, los radicales renuevan 13, el PJ 8 y el Frente de Izquierda 2.
La gobernabilidad de los últimos dos años no está en juego. Los nuevos legisladores asumirán recién en mayo del año próximo. A diferencia de Macri, la mayoría de las reformas que pretendía encarar el gobernador ya fueron discutidas en la casa de las leyes entre el año pasado y este y Cornejo tendrá lo que resta de 2017 para tratar de imponer su agenda legislativa.
El juego político en la Legislatura estará, quizás, en otro lado. A Cornejo le faltan hoy cinco votos en el Senado y ocho en Diputados para imponer su proyecto de reforma de la Constitución y avanzar con la reelección, intentona que fracaso en marzo último por el rechazo del peronismo que es dueño de esos votos.
El gobernador mantiene todavía un sentimiento ambiguo con el tema. Por un lado no se desvive por ser reelecto, aunque por el otro cree que es injusto que a él le haya tocado el trabajo sucio de ordenar las cuentas de la provincia sin que su gestión vaya a trascender más allá de eso.
El avance sobre la reforma es hoy un tema muerto para el Gobierno. Y sobre todo porque ninguno de los ganadores de la interna del PJ en esta jornada le garantiza a Cornejo que vaya a encolumnar desde el lunes y hasta octubre a los legisladores detrás de las ambiciones personales del mandatario. Pero en política y con una elección por resolverse, nunca está dicha la última palabra.