Los últimos nombramientos de los "Paquitos en fuga"
"Me parece que es una acción más de los 'Paquitos en fuga'". Así graficó la abogada Carolina Jacky en un diálogo imperdible sobre la situación de la violencia de género que tuvo con MDZ TV y que se verá esta semana, el nombramiento de patrocinantes para víctimas de violencia.
Se refería a la decisión del gobierno provincial, sobre el final de su mandato, mediante decreto 878/15, de designar "sin previo concurso", tal como lo señaló la abogada, "a un abogado por cada circunscripción judicial para que defienda a mujeres que denuncien violencia de género".
"Si en la actualidad -evaluó- el área Género de la Corte tiene 3 mil pedidos de asesoramiento planteados, y lo mismo pasa en todos los nuevos organismos que al efecto se han creado en todos los poderes, ministerios y municipios, imaginemos para qué puede servir que designen sólo a cuatro abogados para 2 millones de habitantes: más acumulación de casos, más falta de respuesta y solo se entiende en la lógica de dejar allí a sus amigos", criticó en diálogo con MDZ TV.
Del control a liderar el descontrol
En tanto, MDZ informó durante la semana de que la titular de la Dirección de NIñez recibió el mejor regalo para el Día del Niño: quedar en planta permanente. No se sabe si los niños bajo su custodia la pasan bien el resto del año, pero este día seguramente los inundarán de regalos y festejos y el lunes será otro día. Pero para Patricia Spoliansky -de ella se trata- la vida le sonríe.
Es que durante décadas fue la "controladora" de las políticas de Niñez de Mendoza. Como titular de la Federación de Entidades del Menor, luego denominada "de Niñez", la Fedem, fue una dura adversaria de los gobiernos... no peronistas.
Estrechamente vinculada a Carlos Ciurca pasó de ser columna vertebral de las ONG a dirigir la entidad que carga con numerosos cuestionamientos desde Celso Jaque en adelante.
¿Para qué le sirve a Mendoza que ella y tantos otros ex directores y funcionarios queden atornillados al cargo? Para lo que ya hemos visto en casos resonantes. Por ejemplo, otra funcionaria, Ana Rosich, que viene de la época de Cobos, dirigía el Ex Cose cuando hubo revueltas y un joven murió carbonizado. La "echaron", digamos. Porque ya la habían pasado a planta permanente y lo que pasó fue un premio: le quitaron la responsabilidad política y la visibilidad mediática y volvió a su cómodo cargo de planta. Obviamente que se espera un "tratamiento especial" para este tipo de empleados que fueron directivos. Nadie los va a mandar a acarrear bolsas de cemento, precisamente. Pero luego, pasado unos pocos meses, la volvieron a entronizar en un cargo político: como ya había fallado cuidando a los adolescentes, la mandaron a hacerse cargo de los niños.
Un ejemplo que se vive a diario y que el sindicalismo silencia, por defender a afiliados que aportan su cuota gremial puntualmente,