Los 20 juicios que jaquean a Ricardo Jaime
Aunque él mismo lo niegue, Ricardo Jaime tiene una veintena de causas abiertas por casos de corrupción de cuando manejaba la secretaría de Transporte del kirchnerismo. Algunas causas son graves y otras menos. Pero todas son por corrupción. Y una de ellas, la de la Tragedia de Once, por corrupción seguida de muerte. Desde la segunda semana de julio Jaime vive días movidos desde el punto de vista judicial.
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El 30 de julio tenía que comenzar un juicio oral y público en Córdoba porque Jaime se había intentado robar pruebas durante un allanamiento realizado en la causa en la que se investiga su enriquecimiento ilícito. Como estaba prófugo, el Tribunal cordobés que lo iba a juzgar pidió su captura, luego ante el fallo favorable de la Cámara porteña, lo levantó. Y de paso suspendió el inicio del juicio, por lo menos hasta después de las elecciones primarias.
Todo esto se hizo con la oposición del fiscal del juicio Maximiliano Hairabedián. Otro pequeño triunfo para Jaime y sus amigos.
Según cuenta el periodista Omar Lavieri, autor de una suerte de biografía del ex secretario de Transporte, la misma estructura de influencias en la Justicia había logrado el 11 de julio pasado anular el llamado a juicio por el delito de recepción de dádivas en el caso en el que se descubrió que la empresa Trenes de Buenos Aires, que explotaba el ferrocarril Sarmiento, le pagaba viajes en taxis aéreos al funcionario que debía controlar el modo en que se llevaba adelante la concesión del servicio de trenes. Los jueces de Casación que habían abierto el camino para cerrar el Caso Ciccone donde está imputado el vicepresidente, le dieron una mano a Jaime. Gustavo Hornos y Mariano Borinsky , con la oposición de Juan Carlos Geminiani, anularon el llamado a juicio que había hecho el juez Julián Ercolini. Y Jaime respiró aliviado.
Pero el fiscal de Casación Gustavo Wechsler apelará a la Corte para que revea esa situación.
El juicio por el pago de los taxis aéreos estaba sumado a otro similar. El empresario que explota la Terminal de Ómnibus de Retiro, Néstor Otero, le pagaba a Jaime el alquiler de los departamentos donde vivía mientras era el funcionario público que debía supervisar esa concesión del Estado. Es más, fue Jaime quien negoció con Otero la extensión del contrato de explotación de la Terminal hasta 2015. Mientras ellos negociaban uno le pagaba, entre otras cosas, el alquiler al otro.
Jaime había hecho planteos similares a los del caso de los taxis aéreos para anular la causa de los alquileres. Pero no le fue bien. Ayer se conoció que la Sala III de la Casación rechazó las nulidades y el llamado a juicio oral quedó firma. Votaron a favor de la inicio del juicio que realizará Ercolini los jueces Liliana Catucci, Eduardo Riggi y Borinsky.
Quien votó de manera diferente en este caso respecto de lo que hizo en el de los taxis aéreos. Borisnky y Riggi ya habían ayudado a Jaime en, tal vez, el hecho que revelaba la corrupción que reinaba en el secretaría de Transporte. Con la oposición de Catucci, Borinsky y Riggi habían rechazado una apelación de un fiscal que pedía que se validaran como pruebas en varias causas, los más de 20 mil mails hallados por la Justicia en las computadoras de Manuel Vázquez, testaferro de Jaime.
Entre la acción de esos dos jueces y la inacción del fiscal Guillermo Noailles, los mails fueron descartados como pruebas y llevaron al cierre a seis causas judiciales abiertas contra Jaime y los empresarios del transporte que financiaban al ex funcionario.
La saga judicial del Caso Jaime continúa. El miércoles próximo el ex funcionario tiene que visitar los Tribunales nuevamente. Como se fugó, el juez Boandio le ordenó que cada quince días debe presentarse en su juzgado. No la tiene fácil Jaime, quien, como dijo cuando le levantaron su pedido de detención, sigue enrolado en el “proyecto nacional y popular” que encabeza Cristina Fernández de Kirchner.