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La Justicia avanza sobre Puricelli por licitaciones

El juez federal Luis Rodríguez pidió al Ministerio de Defensa el envío de documentos sobre el millonario alquiler de un barco y de dos helicópteros.

Luego de que fracasara la campaña antártica 2013, el ministro de Defensa, Arturo Puricelli, empezó a ser investigado por el juez federal Luis Rodríguez por las irregularidades denunciadas por el diputado nacional Manuel Garrido, ex fiscal anticorrupción.

Según reveló diario La Nación, a Marambio, la principal unidad en la Antártida, sólo llegó el 60% del combustible, debido a los múltiples problemas que tuvieron el barco y el helicóptero contratados por Defensa tras un pago anticipado de 15,8 millones de dólares.

Fuentes judiciales confirmaron ayer que el magistrado solicitó una serie de medidas para obtener documentación a pedido del fiscal Ramiro González, que imputó al ministro de Defensa y a su hijo Alejandro; al secretario de Planeamiento, Carlos Vega; al director general del Servicio Logístico de la Defensa, Carlos Lugones, y a varios militares por presuntas irregularidades en las dos licitaciones que ganó la empresa Transport&Service.

Entre los documentos que busca el juez figuran datos que refieren a discrepancias entre lo previsto en la licitación y el material que empezó a operar el 17 de febrero pasado. En el folio 1445 del expediente de licitación aparece la adjudicación decidida por la Dirección del Servicio Logístico de la Defensa en favor de Transport&Service. Se especifica la contratación por 2 millones de dólares de dos helicópteros pesados. Sólo llegó uno y no se conoce el motivo de esa falta.

El ministro Puricelli se mantuvo ayer en silencio y hoy se presentará en el acto por el Día de la Armada.

En su edición de ayer LA NACION informó sobre los numerosos e insólitos problemas que tuvieron el barco holandés contratado, el Timca, y el helicóptero ruso subcontratado a una compañía sudafricana. Las fallas más graves llegaron por la rotura de una turbina de la aeronave (20 días fuera de servicio), la falta de combustible que mantuvo al buque por dos semanas en Ushuaia, una rotura de motor que redujo su capacidad tanto en la base San Martín como en Esperanza y la incapacidad del Timca para enfrentar el hielo de la zona.

Se sumaron varios problemas, incluso con discusiones económicas sobre el pago de días adicionales de trabajo, cuyo monto es fijado en el contrato a más de 100.000 dólares por jornada extra, que llevaron al abrupto final de la misión al volverse extremas las condiciones climáticas. Se planificó un puente aéreo para llevar combustible a Marambio, que agotaría sus actuales provisiones de energía en septiembre (de lo que se informa por separado).