La Pascua de Baldasso y ¿la muerte de la interna?
Como si hubiera vivido su propia pasión, el ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso salió fortalecido de un vendaval de comentarios que lo azotaron como el primer fusible que saltaría del gobierno como parte de la interna peronista.
A eso hay que sumarle el estado de conmoción permanente que vive parte del Ejecutivo comandado por Paco Pérez quien fue el que tuvo que ratificar al ingeniero en la cartera de Obras Públicas para despejar las dudas dentro de su mismo gobierno.
Dicen que fue el mismo gobernador que exigió que se terminaran las "operaciones" contra el ministro. Además remarcan que el mismo jefe del Cuarto Piso del Palacio de Gobierno aseguró que Baldasso se quedaba porque no había recambio para ese cargo.
La ratificación se precipitó en medio de una creciente ola de comentarios que salían de la usina de la misma interna oficialista y de la misma cartera de Infraestructura donde se llegó a señalar que los empresarios de la construcción ya no hablaban con Baldasso y daban por sentado que asumiría el actual asesor Mariano Pombo quien fue subsecretario del mismo Paco Pérez cuando éste era ministro de Infraestructura de Celso Jaque.
Es cierto que Baldasso ahora tiene respaldo político que nunca antes se había manifestado. Y no fue únicamente el gobernador quien lo apuntaló también obtuvo avales de parte de varios intendentes peronistas que pertenecen a distintos sectores del justicialismo.
Entre ellos Rubén Miranda de Las Heras de la Corriente y Alejandro Bermejo de los azules son señalados como algunos de los opinaron a favor de la continuidad peronista con perfil técnico.
Las señales para Baldasso
Baldasso encontró la primera señal visible a favor de su confirmación como integrante del gabinete fue el su nominación como miembro del directorio de la reciente creada Empresa Mendocina de Energía (Emesa).
En los últimos días de la semana pasada volvieron a surgir los dichos en el Séptimo Piso de Casa de Gobierno y apuntaban a que Baldasso ya no conversaba con los empresarios de la construcción en calidad de ministro por lo que se sobreentendía que su salida era inminente.
Pero inmediatamente apareció su nombre en el decreto de designación del directorio de Emesa a la vez que dos colaboradores directos de Paco se ocuparon de apuntar que se trataba de una operación dentro del mismo ministerio para limarlo a Baldasso. A la par algunos foristas de MDZ apuntaban hacia un funcionario de segunda línea como el motor de la campaña de rumores contra Baldasso.
La instancia que se desarrolla en este cuadro dentro del gobierno es la relación áspera que tiene el gobernador con sus ministros característica del temperamento del mandatario y esa presión se siente en dos carteras sensibles: Hacienda e Infraestructura.
Es decir desde donde se deben obtener los fondos y hacia donde se deben destinar de acuerdo a los intereses que están en juego. Sobre ellas es que el mandatario mete presión aún sabiendo q no hay dinero disponible en Hacienda y cuando desde hace tiempo que en Infraestructura no emite ni un certificado de avance de obra a favor de ninguna empresa constructura.
Las señales de la interna
En este periodo Paco necesita fortalecerse internamente y mostrarse inconmovible ante los embates de la Corriente Peronista que comanda el vicegobernador Carlos Ciurca quien junto a sus socios pugnan por dirimir la conducción partidaria. Por eso Baldasso recibió el bálsamo de parte del gobernador.
De todos modos se sabe que la tensión permanece sobre la figura del ministro de Salud, Carlos Díaz Russo por parte de la Corriente Peronista. Y se sabe que el único sostén del médico es el mismo Paco y quienes lo conocen no piensa en "entregarlo" a favor de un candidato que viene de Las Heras y que trabaja en Hospital Carrillo.
La semana que terminó con los sectores internos enfrentados y bien definidos. La pregunta es ¿por cuál facción se inclinaría Paco si termina obligado a dirimir en una interna?
Está claro que el gobernador ya ha dicho que no quiere internas y que agotará todas sus posibilidades para que sea así, pero por si acaso debiera hacerlo no hay que dudar mucho que por un rato se convertiría en un salmón para ir en contra de la Corriente. Paco vela armas por las dudas, entonces aceita sus relaciones nacionales con Diego Bossio y Mauricio Mazzón, además de estar seguro que encontrará un espacio en esa alianza de azules e integradores.

