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Tengo un amigo goy


El primer reflejo de este cronista fue desconfiar de la noticia, suponer que el diputado Alfredo Olmedo se había valido, otra vez, de una foto trucada. Lo hizo días atrás, cuando se valió de una instantánea obtenida junto a Lionel Messi. Malversó la imagen para promocionar su cruzada contra las drogas. Los abogados del crack le enviaron una carta documento y le exigieron que, ejem, dejara de sacar la foto de contexto.

Pero, en esta ocasión, la información era veraz: el rabino Sergio Bergman fatiga Salta avalando la candidatura a gobernador de Olmedo, por el PRO. El propio religioso confirmó la especie hablando, previsible y coherente, por Radio 10.

Bergman es habitué de los medios, con una trayectoria digna de mención. Emergió a la fama nacional el 1º de abril de 2004 en la primera, multitudinaria, manifestación convocada por Juan Carlos Blumberg. Llegó por descarte, porque otros rabinos se apearon del palco, atisbando que un reclamo fundado en la legitimidad del dolor se travestía en una convocatoria de derecha. Seguí leyendo esta columna de Wainfeld en Página/12 haciendo clic aquí.