Behler llega a Salud sumariado y con una denuncia penal
No hay caso. Parece una regla establecida durante la gestión de Celso Jaque. No hay funcionario que se incorpore a este gobierno que no tenga alguna cuenta pendiente. Juan Carlos Behler, el médico elegido por el malargüino para convertirse en el nuevo ministro de Salud, no será la excepción: en su carpeta de antecedentes como decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Mendoza aparecen sumarios administrativos, suspensiones, presentaciones judiciales y hasta una denuncia penal en su contra en la Justicia Federal.
Sin embargo, ese no es el único manto de sospecha con que Behler llega al lugar que ocupó anteriormente Sergio Saracco. Fue sumariado en la Universidad de Mendoza por no lograr la acreditación periódica que exige la Coneau (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria), y que es su responsabilidad directa.
Otro de los motivos que llevan a cuestionarlo, está en una carta documento que impugnaba una elección interna de la Facultad y que, sin embargo, escondió en su escritorio durante más de un mes.
Dentro de las controversias que rodean a Behler, aparecen indicios sobre una maniobra para oficiar como asesor de una facultad de Medicina de Mar del Plata e intentar comercializar los planes de estudios utilizados en la Universidad de Mendoza.
Parte de esta información ya era conocida por el Gobierno cuando se decidió su designación. El argumento dado para seguir adelante, en algunos casos, fue que la Justicia hasta el momento ha hecho lugar a las medidas cautelares presentadas por el médico. En otros, aseguraron que fue víctima de una maniobra política por las internas de la Universidad de Mendoza. En definitiva, se trata de un personaje polémico más que se sumará a la vida pública mendocina.

