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Behler llega a Salud sumariado y con una denuncia penal

Desde el Consejo Académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Mendoza lo acusaron de adulterar un acta de calificaciones de alumnos, de esconder documentación clave enviada por la Coneau y de intentar vender los planes de estudio.
Foto: Pachy Reynoso / MDZ
Foto: Pachy Reynoso / MDZ

No hay caso. Parece una regla establecida durante la gestión de Celso Jaque. No hay funcionario que se incorpore a este gobierno que no tenga alguna cuenta pendiente. Juan Carlos Behler, el médico elegido por el malargüino para convertirse en el nuevo ministro de Salud, no será la excepción: en su carpeta de antecedentes como decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Mendoza aparecen sumarios administrativos, suspensiones, presentaciones judiciales y hasta una denuncia penal en su contra en la Justicia Federal.

Behler fue protagonista de la política interna de esa casa de estudios. Y durante su cargo, la polémica pareció convertirse en una situación cotidiana. Sin embargo, existen severos cuestionamientos acerca de su capacidad como administrador y, especialmente, sobre su transparencia.

El nuevo ministro de Salud fue denunciado penalmente por adulterar un acta de exámenes finales. Su caso llegó hasta los tribunales federales por tratarse de un hecho acontecido en un establecimiento universitario. Lo acusan, básicamente, de haber inventado notas y de haber agregado calificaciones en planillas que ya habían sido confeccionadas, firmadas, selladas y cerradas.

La estrategia de defensa planteada por Behler se centró en un punto: explicar que no se había tratado de una adulteración, sino que lo que se buscó  fue subsanar una falla administrativa.

El médico aseguró que los alumnos habían sido evaluados y calificados, y que luego, por error, sus notas no fueron cargadas. En el ambiente de la facultad, se lo acusó lisa y llanamente de haber negociado de alguna manera las notas.

Sin embargo, ese no es el único manto de sospecha con que Behler llega al lugar que ocupó anteriormente Sergio Saracco. Fue sumariado en la Universidad de Mendoza por no lograr la acreditación periódica que exige la Coneau (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria), y que es su responsabilidad directa.

Otro de los motivos que llevan a cuestionarlo, está en una carta documento que impugnaba una elección interna de la Facultad y que, sin embargo, escondió en su escritorio durante más de un mes.

Dentro de las controversias que rodean a Behler, aparecen indicios sobre una maniobra para oficiar como asesor de una facultad de Medicina de Mar del Plata e intentar comercializar los planes de estudios utilizados en la Universidad de Mendoza.

Parte de esta información ya era conocida por el Gobierno cuando se decidió su designación. El argumento dado para seguir adelante, en algunos casos, fue que la Justicia hasta el momento ha hecho lugar a las medidas cautelares presentadas por el médico. En otros, aseguraron que fue víctima de una maniobra política por las internas de la Universidad de Mendoza. En definitiva, se trata de un personaje polémico más que se sumará a la vida pública mendocina.