ver más

UCR: aunque exige internas, Cobos no quiere ser quien la conduzca

"No, yo no. No puedo tener actividad partidaria hasta 2011", aclaró a MDZ en la fiesta de la Vendimia de Godoy Cruz. Cobos confirmó así que no tiene pensado renunciar hasta 2011. No quiso hablar de Cristina y minimizó los roces entre legisladores radicales y cobistas por el presupuesto provincial 2009.

El cobismo quiere pelear en 2009 por la conducción de la UCR, pero Julio Cobos se preocupó en aclarar que no competirá para ser el titular del partido.

“No, yo no. En estos momentos no puedo tener actividad partidaria hasta 2011”, afirmó el vicepresidente de la Nación anoche, tras el cierre con fuegos artificiales de la Fiesta de la Vendimia de Godoy Cruz, que se realizó en un barrio del pedemonte del departamento y que Cobos presenció de punta a punta.

Las palabras de Cobos fueron también una ratificación de su cerrada postura de mantenerse en el cargo de vicepresidente "para resguardar la institucionalidad", más allá de los continuos ataques del kirchnerismo, que quiere empujarlo afuera del Gobierno. Y que usará cualquier amague suyo de liderar la oposición como argumento para apurar su salida.

“Siempre he dicho que no voy a ser un obstáculo y que quiero la reunificación de la UCR”, agregó Cobos, marcando los límites de su participación partidaria, que sería más bien simbólica mientras dure su experiencia como vicepresidente

No obstante, días atrás, su decisión de participar con su sector en la interna partidaria, tuvo repercusión nacional. MDZ lo interceptó en una de sus frecuentes corridas por el parque General San Martín, lugar desde donde el vicepresidente avisó: “Vamos a dar pelea por la conducción de la UCR”. 

La noticia llegó a las páginas del diario La Nación el 2 de enero, lo cual seguramente lo obligó a anoche a aclarar cuál es el plan político que tiene en mente.

En medio de un torbellino de gente que se agolpaba para sacarse fotos con él, o entregarle notas y pedidos, Cobos accedió a una breve consulta periodística de este medio que arrancó mal: el ex gobernador no quiere hablar una palabra más de su relación con la presidenta Cristina y el resto del Poder Ejecutivo Nacional.

“Ya está, de eso no hablo más, no depende de mí, listo. Punto”. Esta fue la respuesta de Cobos cuando se le pidió una impresión de las declaraciones del jefe de gabinete, Sergio Massa, quien, en declaraciones públicas, había considerado improbable un acercamiento del vicepresidente con Cristina.

Pero después de tomar nota con su propia lapicera de un pedido de unos viejitos que lo habían abordado para hacerle reclamos, concedió una segunda oportunidad a este cronista. A pesar de la no disimulada incomodidad de su esposa Cristina ante la presencia de la prensa, Cobos dijo algunas palabras sobre la interna radical.

Sobre la reunificación del partido, reiteró el pedido de elecciones internas. “Si se hubiera permitido las internas, hoy no habría intervención. Ahora pasó un año y medio y hay que participar del proceso interno”, afirmó.

Y le restó importancia a los roces entre radicales ortodoxos y cobistas en la Legislatura provincial por el diseño del presupuesto 2009, peleas que facilitaron la victoria del PJ la semana pasada. “No es perjudicial esto (para la reunificación de la UCR). Son puntos de vista y puede haber disenso. Pero esto trasciende a la sesión y la elección. Estamos hablando de partidos históricos y que necesitan redefinirse para el futuro”, cerró el ex gobernador.

Cobos después se subió a un vehículo utilitario, en el que ya se habían sentado su esposa y el intendente local, Alfredo Cornejo, y se alejó del oscuro paraje donde se había realizado la fiesta.

El vicepresidente se queda en Mendoza hasta el viernes y hasta aquí ha recibido sólo muestras de aprecio. Pero a la salida del predio, una protesta vecinal marcó el contraste: vecinos del barrio escoltaron la pasada de todas las autoridades con carteles que advierten sobre su rechazo a la instalación de una planta de residuos en esa zona.