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La votación está empatada y la Casa Rosada habría tentado a Julio Cobos

Versiones indican que el oficialismo le pidió al vicepresidente que desempate a su favor, pero el mendocino habría puesto condiciones que el kirchnerismo no quiere aceptar. Ahora, desde el bloque K tratan de convencer a un senador opositor de que abandone el recinto, para evitar la situación de empate. Insisten en que el radical K Emilio Rached votaría en contra de las retenciones.
La deserción de Urquía es una de las esperanzas del kirchnerismo. Foto: Prensa Senado
La deserción de Urquía es una de las esperanzas del kirchnerismo. Foto: Prensa Senado

El empate técnico es una realidad y el Gobierno Nacional estaría cambiando la estrategia para evitar una derrota destructiva en el Senado Nacional.

Según las últimas versiones surgidas del Congreso, el oficialismo estaría tratando de convencer al cordobés Roberto Urquía, uno de los votos negativos, para que abandone el recinto a la hora de la votación. De esta forma, los 36 votos con los que cuenta le alcanzarían para sancionar las retenciones, por la mínima diferencia de un voto.

Este plan se activó después de que fallara el primer plan alternativo. Según algunas fuentes parlamentarias, el kirchnerismo ya le pidió el voto para el desempate a Cobos, pero el vicepresidente habría puesto condiciones que desde la Casa Rosada no están dispuestos de aceptar.

Así están las cosas en el Congreso, a poco tiempo de que se vote la ley de las retenciones.

Dramatismo

"Muy cerrado. Está muy cerrado". Con estas palabras una alta fuente del oficialismo le puso dramatismo pasadas las 23 de hoy a la definición del debate sobre las retenciones móviles que, según se estima, tendrá lugar en horas de la madrugada.

La bancada del kirchnerismo contabiliza 36 votos, incluyendo el del catamarqueño Ramón Saadi, pero duda todavía sobre lo que hará el santiagueño Emilio Rached, del Frente Cívico y Social de Catamarca que lidera el gobernador Gerardo Zamora, del radicalismo K.

Con Rached pasó algo insólito esta tarde. En el gobierno lo tenían como propio, aunque justificaban su comportamiento evasivo y de bajo perfil por los continuos "escraches" a los que estaría siendo sometido en el pueblo donde vive junto con su familia, en el pueblo santiagueño de Pinto. Sin embargo, con el correr de las horas, tal circunstancia fue desmentida por el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi y hasta el mismo Zamora puso en duda la conducta de Rached, un hombre nacido en la ciudad de Rosario.

"Muy cerrado, está todo muy cerrado", repetian las autoridades del bloque de senadores del Frente para la Victoria, luego de los encendidos discursos del neuquino Marcelo Fuentes y del porteño Daniel Filmus, ambos favorables al gobierno.

El suspenso se mantendrá hasta que le toque exponer a Rached. Si este llegara a inclinarse a favor de la postura de las entidades agropecuarias, esto es, por el no, llegaría la instancia en la que menos se creía: le tocará actuar de árbitro al vicepresidente Julio Cobos, quien según lo publicado hoy por el diario "La Nación", le habría dicho al dirigente rural Ricardo Smith Estrada: "Estoy con el campo. Pero también debo pensar que un voto mío en contra del gobierno equivale a pedirle la renuncia a la Presidenta".

"No sabemos lo que puede hacer Cobos", contestaron cerca de medianoche las fuentes consultadas por MDZ.