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Enojado con su línea editorial, Jaque le quitó la pauta oficial al diario Los Andes

En la semana de su aniversario, el matutino centenario y el Gobierno entraron en guerra. Desde el Ejecutivo sostienen que existe una campaña del grupo Clarín para posicionar a Julio Cobos. Y cuestionan varias notas que no favorecen a Jaque. La pauta, que para Los Andes significa unos $800.000 mensuales, como herramienta del gobernador para censurar, silenciar, y conseguir medios adeptos.

En la semana del aniversario 125 del diario Los Andes, el gobernador Celso Jaque entró en una guerra frontal con el centenario matutino mendocino. Se trata de una disputa particularmente grave, aunque no inédita, ya que el diario ha sido castigado con la quita de la pauta oficial por sus posiciones editoriales, en lo que parece ser la "línea K" de tratamiento a la prensa.

Fuentes oficiales confirmaron en los últimos días a MDZ que Los Andes, efectivamente, se ha quedado sin pauta del Gobierno, unos $800.000 mensuales, lo que se vio reflejado en la edición dominical del matutino, sin avisos oficiales. El "suero" millonario que nutre a los diarios de papel se cortó para Los Andes debido a una serie de artículos desfavorables para Jaque y, de acuerdo con la lectura oficial, a su vez positivos para su enemigo político mayor, el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos.

El método de quitar la pauta oficial y de pretender censurar, cooptar o dominar a los medios a través de la billetera para conseguir notas favorables no es nuevo. Y además, es de visión muy corta: El diario Río Negro, hace poco, consiguió en la Corte Suprema de Justicia de la Nación un fallo favorable, en una causa que había empezado por lo mismo. Jorge Sobisch había decidido quitarle la pauta oficial al rotativo que se imprime en Roca, pero que circula en Río Negro y Neuquén.

El "apriete" a los medios no es sólo a través de la pauta publicitaria. En Buenos Aires, los Moyano pretendieron bloquear la salida de camiones en las plantas impresoras de Clarín y La Nación, en un acto que motivó denuncias penales y que fue largamente planificado, según denunció el diario Perfil el último sábado.

Con todo, a medida que se acerquen las elecciones, los problemas con la prensa se van a agudizar. Ahora le tocó a Los Andes, aunque no es el único caso en Mendoza. El gobierno ya había decidido, varios meses atrás, castigar a MDZ por la misma razón: No tener una línea editorial del gusto del gobernador y su grupo político.

La pelea con Los Andes
Jaque se sintió maltratado por Los Andes en las notas publicadas en los días posteriores a la inauguración del observatorio Pierre Auger, de Malargüe, acto que contribuyó a la saga de desencuentros entre el gobernador actual y su predecesor.

A la par, en el Gobierno ya venían mirando mal al diario más antiguo de Mendoza por algunos artículos. Las notas sobre la ostentosa fiesta que preparaba OSEP para cerrar el año, así como una denuncia contra el titular del Instituto de Juegos y Casinos, Daniel Pereyra, seguramente ya quedaron incorporadas al implacable seguimiento que Jaque dice tener del accionar de los medios locales.

Pero el detonante absoluto fue una nota editorial en la que Los Andes criticó duro al gobernador por haber dejado a Cobos sin recepción oficial el 15 de noviembre, cuando se hizo el festejo del observatorio Pierre Auger.

“Se priorizaron, resultó obvio y lamentable, las diferencias políticas, las antipatías personales y los intereses partidarios, menospreciando abiertamente a la ciudadanía y la responsabilidad institucional que le impone al gobernador, al intendente y a todas las autoridades implicadas, el elemental respeto de las formas institucionales, que están muy por encima de sus humores y sus minúsculas estrategias político sectoriales”, publicó Los Andes en su sección editorial del 20 de noviembre pasado.

Y completó con otro párrafo duro: “Que haya ciudadanos que, obnubilados por sus resentimientos y pasiones no entiendan la trascendencia de este respeto o que no lo dimensionen -ánimo que suele desnudar en las encuestas cierta xenofobia y no poca soberbia- no habilita a nuestros representantes en el gobierno a menospreciar esa responsabilidad en sus actos públicos, priorizando sus mezquindades políticas”.

Jaque no se olvidó nunca más de estos párrafos de Los Andes. Y no tardó en hacérselo saber a sus autoridades.

La fiesta

Algunos entretelones del festejo que realizó el jueves pasado Los Andes para festejar su aniversario se parecen, más bien, a una película de miedo, por el alcance político del castigo por medio de la pauta.

En el Gobierno están convencidos de que el diario mendocino juega abiertamente a favor de Julio Cobos en coincidencia con "lo que dicta el diario Clarín", empresa madre del multimedio al que pertenece Los Andes. Insisten en el Ejecutivo provincial que  Clarín habría abrazado la causa cobista y estaría “dándole manija a lo loco”. Al menos, esa es la perspectiva que tienen en el nucleo duro del jaquismo.

¿Por qué? El argumento conspirativo del Gobierno provincial es que el vínculo Cobos-Clarín se debe a que el grupo mediático -de acuerdo a la visión K- "maneja los pools de siembra más importantes del país". Y el vicepresidente, como se sabe, tiene una relación excelente con el campo.

Esta especulación no propició el mejor clima en la fiesta de Los Andes, a la cual, obviamente, Celso Jaque estaba invitado, pero en la que quedó en un segundo plano. Y allí, en medio de aplausos, cortes de cintas, y muchas sonrisas sociales, hubo algunos diálogos muy tensos.

Jaque y Cobos eran los principales invitados a la inauguración de la nueva rotativa de Los Andes en la zona industrial de Guaymallén. Pero por alguna razón, otra vez no coincidieron plenamente en el horario de inicio de la visita.

Cobos llegó cerca de las 16,30 y esto le permitió ser el máximo protagonista. Recorrió las instalaciones, cortó cintas y hasta puso a andar la máquina nueva. Este tramo de la visita generó una anécdota aparte, ya que cuando Cobos apretó el botón amarillo de arranque, la rotativa se negó a funcionar. Más allá de que la situación fue un calco de lo que le pasó al ex presidente Carlos Menem hace varios años, cuando visitó Mendoza para la inauguración de las rotativas del Diario Uno, se comenta que el problema de Cobos fue que dejó apretado el botón, cuando debía soltarlo luego de presionarlo. Dicen que esto provocó una sobrecarga de tensión en el sistema…

Pero no conviene abandonar la línea central de relato, por más vistosa que sea la historia. Cobos, a la hora de apretar el botón, ya se había hecho protagonista absoluto del acontecimiento. Jaque, en cambio, ni siquiera había llegado a la planta de Los Andes.

De acuerdo con los allegados del mandatario, la invitación para el gobernador era a las 17, por lo cual, cuando arribó al lugar, la parte medular del evento ya se había desarrollado. El Gobierno provincial anotó el gesto como una prueba más del acercamiento de Los Andes y Clarín al vicepresidente.

Jaque después tuvo un “diálogo” monosilábico y tenso con su antecesor Cobos. Y hubo poco más, ya que el evento continuaba en el hotel Hyatt. En realidad, hubo mucho más, pero hasta ahora no había trascendido.

Encuentro Jaque-Guardiola

Jaque había esperado este encuentro toda la tarde. Quizás llevaba varios días imaginándolo. Y aunque no duró mucho, lo aprovechó al máximo.

La visita a la nueva rotativa de Los Andes terminaba y el director del diario, el abogado Arturo Guardiola, se arrimó a saludar al gobernador. Lo invitó a un evento que los testigos de la “charla” no pudieron precisar. Pero la respuesta de Jaque fue una puñalada.

-Yo no puedo ir, porque no tengo don de gente, soy indigno, como dicen ustedes, expresó con ironía Jaque, retomando palabras y conceptos de diario Los Andes en su editorial respecto del episodio de la inauguración del observatorio Pierre Auger.

Guardiola, por supuesto, ya estaba al tanto del incipiente conflicto con el diario que dirige. Pero quizás no esperaba estas palabras y reaccionó sorprendido.

-No es así…, atinó a decir el director de Los Andes. Pero Jaque no aflojó con la ironía.

-Sí, sí, porque usted lo publicó. Usted es el director del diario, retrucó el gobernador, casi a modo de cierre.

Desde este cruce, el conflicto pasó a ser casi explícito. Los Andes tiene ahora una pauta del Gobierno mínima. Y el diario está castigado por hablar mal de Jaque y favorecer a Cobos, según pregona el Gobierno.  De acuerdo a datos extraoficiales a los que accedió MDZ, el "castigo" a Los Andes le significaría dejar de recibir unos 800.000 pesos mensuales de publicidad oficial.

En el Gobierno se menciona la existencia de algunas reuniones y diálogos posteriores al cruce Guardiola-Jaque para recomponer la situación entre directivos de Los Andes y funcionarios del Ejecutivo. Pero el clima es feo: “Estamos en guerra”, señaló una fuente oficial en las últimas horas.

En el entorno de Jaque todavía no digieren la tapa del diario al otro día del festejo del aniversario de Los Andes: la foto principal muestra a Cobos en el momento preciso de apretar el botón de la rotativa. Jaque, en cambio, no aparece por ningún lado.

La filosa editorial en la que Los Andes criticó a Jaque por no haber montado una recepción para el vicepresidente en Malargüe también vuelve cada cinco minutos en el relato de algunos voceros. “En la Vicepresidencia se cortaron solos y no avisaron a la hora que iba a llegar Cobos a Malargüe, por eso no tuvo quien lo recibiera”, aseguran, a modo de descargo.

Aquel viernes al mediodía, en el aeropuerto de Malargüe no estuvieron ni Jaque (quien recién visitó el observatorio en la tarde) ni el intendente Juan Agulles para recibir al vicepresidente. El único funcionario que estaba al pie del avión era el secretario de Desarrollo Humano del municipio, Juan José Narambuena.

Para atenuar lo que para la prensa mendocina fue un desplante grave y para el Gobierno apenas un error protocolar de la Vicepresidencia, desde el Poder Ejecutivo destacan en estas horas que Narambuena no es un tipo cualquiera: “Es primo del gobernador”, han informado algunas fuentes oficiales. Seguramente, el parentesco lo sube de categoría.

Finalmente, el "castigo" a Los Andes resulta también una novedad política, y va en la misma línea que Néstor Kirchner ha tomado con respecto a Clarín, accionista mayoritario de Los Andes, y también de La Nación, que fue uno de los propitarios del centenario matutino mendocino hasta hace poco.