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Un nuevo ataque sexual en Las Heras: intentaron raptar a una chica de 15 años en la vía pública

Luego de que MDZ reveló otro caso de secuestro y abuso sexual en El Borbollón, se supo que días atrás un sujeto intentó violar a una menor en un descampado.

El agresor llevó a la víctima hasta un descampado de la zona (imagen ilustrativa). Foto: Rodrigo DAngelo / Archivo MDZ. 

El agresor llevó a la víctima hasta un descampado de la zona (imagen ilustrativa). Foto: Rodrigo D'Angelo / Archivo MDZ. 

Los recientes casos de ataques sexuales contra mujeres jóvenes en el distrito de El Borbollón, en Las Heras, generaron preocupación entre vecinos de la zona y también en las autoridades departamentales y provinciales. El secuestro y abuso sexual que sufrió una estudiante universitaria a comienzos de abril puso la lupa sobre este tipo de hechos.

Luego de que MDZ reveló que en marzo hubo una denuncia de similares características en esa localidad, cuya víctima de 15 años señaló a un vecino como autor, se conoció que recientemente otra adolescente de la misma edad fue abordada por un sujeto que la llevó por la fuerza hacia un descampado e intentó violarla, pero no lo consiguió y terminó acuchillándola.

Fuentes policiales relataron que el episodio tuvo lugar el 15 de este mes minutos antes de las 21 cuando la chica regresaba de comprar en un comercio de la zona y fue sorprendida por un sujeto mientras caminaba por calle Florida, a escasos metros de sus domicilio.

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El descampado donde habría ocurrido el abuso sexual, ubicado entre calles Florida, Las Arabias y Las Rosas.

El descampado donde habría ocurrido el abuso sexual, ubicado entre calles Florida, Las Arabias y Las Rosas.

El sospechoso le colocó un elemento puntiagudo en la espalda y con una voz ronca le ordenó que siguiera caminando, guiándola hacia un descampado que se encuentra al final de la mencionada calle. Una vez allí, la arrojó al suelo y se le subió encima con el objetivo de inmovilizarla.

Acto seguido, el agresor trató de sacarle el pantalón por la fuerza, pero la víctima ofreció abundante resistencia, complicando el accionar del abusador. En ese instante, el individuo utilizó el arma blanca que portaba y le produjo algunos cortes superficiales en ambas piernas a la joven, quien en medio del forcejeo pudo liberarse y salió corriendo hasta llegar a su casa, donde le pidió auxilio a sus padres.

Los progenitores la llevaron inmediatamente hasta el Hospital Gailhac para ser asistida en la guardia. Las autoridades del nosocomio de calle Aristóbulo del Valle le dieron aviso a las autoridades y policías de la jurisdicción fueron desplazados hasta ese lugar.

Luego de que los uniformados tomaron conocimiento sobre la situación, secuestraron las prendas de vestir de la adolescente y se le preservaron ambas manos para practicarle un exámen subungueal en el Cuerpo Médico Forense (CMF), con el propósito de extraer material genético del agresor que pueda haber quedado bajo las uñas de la víctima durante el forcejeo y que pueda ser utilizado para realizar un cotejo de ADN.

Más allá de esa medida, hasta la tarde de este viernes la causa que lidera la fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual María de las Mercedes Moya permanecía sin detenidos ni sospechosos identificados.

Abuso sexual en una casa abandonada

El primero de los tres ataques sexuales en la vía pública que se registraron en los últimos meses en El Borbollón ocurrió durante la madrugada del miércoles 5 de marzo. La menor de edad que denunció el hecho relató que un vecino la abordó en la calle y la condujo hacia una casa abandonada de la zona, a la que entraron a través de una ventana.

En el interior de ese inmueble el sujeto la abusó sexualmente y, en los momentos posteriores a la vejación, no le permitió que se retirara del lugar. Momentos más tarde, la joven pudo salir y le terminó contando a su madre el infierno que acababa de vivir.

Junto con su progenitora, la chica se dirigió a una sede judicial y marcó como autor de la violación a un joven changarin domiciliado en el mismo distrito, identificado como José Luis González Fernández, alias Arito.

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José Luis

José Luis "Arito" González Fernández, el changarín detenido por el caso denunciado en marzo.

Dos días después, durante la tarde del viernes 7, familiares y vecinos de la víctima tomaron conocimiento de que el sospechoso se encontraba en un basural de la localidad, por lo que fueron a buscarlo y le propinaron una paliza. Hasta allí llegaron policías de la Comisaría 56° y los enfurecidos lugareños se apartaron, dejando a González Fernández tendido en el piso.

En ese momento, la madre de la denunciante les indicó a los uniformados que se trataba del presunto autor del abuso que padeció su hija, por lo que fue aprehendido y trasladado a un nosocomio para recibir asistencia médica por los golpes que había recibido. Posteriormente, quedó alojado en la Subcomisaría Iriarte y, después de que la fiscal Moya lo imputó por abuso sexual con acceso carnal, terminó en la cárcel.

El rapto de la universitaria

La segunda causa, y la que generó mayor impacto, tuvo su inició cerca del mediodía del lunes 7 de este mes cuando la joven salió de cursar de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), tomó un colectivo en el microcentro e hizo trasbordo para dirigirse a su casa de El Borbollón, donde la esperaba su madre.

Cerca de las 13, bajó del ómnibus en el cruce de ruta 40 y calle San Ramón y caminó hacia el norte, en dirección a su domicilio. En ese trayecto, surge de la investigación, fue interceptada por Rodríguez Ceballos, quien le tapó la boca y la introdujo velozmente al interior de la precaria vivienda que alquilaba en ese sector de Las Heras. Dentro de la propiedad, el hombre sometió a la víctima a vejaciones y la mantuvo privada de su libertad por varias horas, agrega la recostrucción oficial.

Al mismo tiempo, la familia de la chica perdió todo tipo de contacto con ella, motivo por el que radicaron la denuncia de paradero y eso motivó que se desarrollara una intensa búsqueda por parte de personal de Investigaciones y también de los vecinos y familiares de la joven.

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Policías controlando una de las manifestaciones vecinales tras el abuso de la universitaria.

Policías controlando una de las manifestaciones vecinales tras el abuso de la universitaria.

Mientras Rodríguez Ceballos mantenía cautiva a la muchacha, sostiene el expediente, advirtió que los residentes de la zona recorrían las calles para buscarla. Por eso, llegó a una suerte de acuerdo con la víctima para liberarla, bajo la condición de que no revelara nada de lo ocurrido. Así, hizo que saliera por el sector trasero de la vivienda y, luego de caminar algunos metros, la estudiante pidió auxilio a un colectivero, quien la acercó hasta el lugar donde se habían reunido sus allegados.

Una vez allí, la chica se reunió con sus padres y no dudó en contarles lo sucedido. Al enterarse del grave hecho, los presentes estallaron de bronca y manifestaron su indignación contra los policías que se encontraban allí para trabajar el caso.

En tanto, el sindicado autor consiguió escapar esa misma noche, pese al importante despliegue policial. De ese modo, pudo mantenerse en la clandestinidad poco más de una semana, hasta que terminó siendo detenido el jueves 15 de abril por personal de la División Delitos Contra la Integridad Sexual.

Debido a que ya se encontraba con pedido de captura por las denuncias de abusos a tres sobrinas, terminó siendo imputado por una batería de delitos: abuso sexual agravado por mediar acceso carnal y por ser el encargado de la guarda, en perjuicio de dos sobrinas de 6 y 7 años; abuso sexual simple en grado de tentativa, con respecto a otra sobrina de 12 años, y por el caso de la universitaria, abuso sexual agravado por mediar acceso carnal agravado por el uso de arma (tres hechos) y rapto.