Revés judicial para el excandidato a diputado condenado por abusar sexualmente de su hija durante 10 años
Hugo Javier Gentili fue condenado por abusar sexualmente de su propia hija durante 10 años. Ante su pedido de revisar su caso, Casación le dio una mala noticia.
La pena de 25 años de prisión para Hugo Javier Gentili, condenado por abusar sexualmente de su hija durante 10 años.
Un aberrante caso conmocionó al país en 2017, cuando se destaparon los sistemáticos abusos sexuales de Hugo Javier Gentili, excandidato a diputado por el partido Acción Ciudadana, a su propia hija durante una década. Este miércoles, casi 5 años después de ser condenado, la Justicia rechazó el pedido para que su pena, de 25 años, sea revisada.
Al momento de ser condenado, Gentili se desempeñaba como parte del área de Recursos Humanos del Hospital Piñeiro de Ciudad de Buenos Aires. Además, había incursionado en la política, apuntando a llegar a la Legislatura porteña en las listas del partido ligado a Alejandro Biondini.
El nuevo revés judicial
El caso de Gentili volvió a resonar cuando la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional declaró inadmisible el recurso de revisión presentado por la defensa de Hugo Javier Gentili.
Los magistrados desestimaron una presunta "nueva prueba" —que incluía sesiones de kinesiología, trámites médicos y registros de visitas al casino— al considerar que presentaba un defecto de fundamentación. Con esta, la defensa pretendía demostrar que el relato de la víctima era contradictorio y así restarle credibilidad.
No obstante, Casación concluyó que los horarios de dichas actividades no eran incompatibles con los momentos en que se cometieron los abusos y que los argumentos de la defensa no lograban demostrar un error en la sentencia original.
Así las cosas, los jueces Pablo Jantus y Eugenio Sarrabayrouse terminaron por ratificar la condena.
10 años de calvario: de la denuncia al veredicto
Todo se destapó el 24 de julio de 2017, cuando la hija del abusador finalmente rompió el silencio que guardó durante una década. Fue a su madre a quien le contó de los sistemáticos abusos que padecía desde la niñez. Tras escucharla, ambas radicaron la denuncia formal que puso en marcha el proceso judicial.
La investigación reconstruyó una escalada de violencia que se inició en 2007, cuando la víctima tenía apenas 10 años. Lo que comenzaron siendo abusos simples, bajo la cínica excusa de que "en Italia se hacía así", se intensificaron con la adolescencia hasta convertirse en abusos sexuales con acceso carnal que ocurrían casi a diario.
Gentili mantenía el control absoluto mediante el terror psicológico: amenazaba a la niña con que su madre enfermaría si ella hablaba o con que, de ir preso, al salir mataría a toda la familia.
Fuga a Paraguay y el por qué lo capturaron
Sin embargo, cuando estalló el caso, al verse acorralado, el sujeto huyó de su hogar en Villa Lugano ese mismo día con rumbo a Paraguay, donde permaneció prófugo durante cerca de un año, desde donde recibía dinero de una red de personas que lo ayudaban.
Durante su fuga, el acusado cometió un error determinante para la causa: en noviembre de 2017 realizó una llamada telefónica a su hija que fue grabada e incorporada como prueba fundamental. En esa comunicación, Gentili admitió implícitamente los hechos al pedirle perdón, aunque rápidamente intentó revictimizarla acusándola de "buscarlo".
Meses después, el excandidato fue capturado en Asunción el 29 de junio de 2018 y extraditado en agosto del mismo año al país.
Tras un extenso proceso judicial, el 29 de junio de 2021, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 10 lo condenó a 25 años de prisión efectiva por el delito de abuso sexual reiterado, gravemente ultrajante y con acceso carnal, agravado por el vínculo y la convivencia, en concurso ideal con corrupción de menores.
Durante el juicio, el fiscal Oscar Ciruzzi calificó el caso como una de las conductas "más aberrantes" de la trayectoria judicial, destacando el daño profundo en la joven, quien llegó a declarar en el juicio que pensaba que su vida era una "maldición".