Después de 30 años tomado, la Ciudad recuperó un edificio de 8 pisos en Núñez que era foco de inseguridad
Tras reiteradas denuncias por incendios y chatarra acumulada, distintas áreas del Gobierno de la Ciudad desocuparon el predio de Manuela Pedraza al 1800.
El edificio fue recuperado gracias a la Policía de la Ciudad.
Captura de videoUn operativo con orden judicial permitió desalojar un edificio de ocho pisos y 32 departamentos sobre la calle Manuela Pedraza, en Núñez, que estaba usurpado desde hacía tres décadas y que, según vecinos, funcionaba como epicentro de delitos en la zona. En lo que va de la gestión, ya son 937 las propiedades restituidas a sus dueños, por un valor estimado de 500 millones de dólares.
Un edificio sin luz ni gas, ocupado desde hace 30 años
El operativo se concentró en un edificio ubicado en Manuela Pedraza 1875, entre las calles Grecia y 3 de Febrero, a metros de la estación Núñez del tren Mitre y a pocas cuadras de la avenida Del Libertador. La construcción, de ocho pisos y 32 unidades funcionales, llevaba tres décadas tomada y funcionaba sin conexión de luz ni de gas.
El desalojo se concretó a partir de una orden judicial impulsada tras reiteradas denuncias de vecinos, que venían señalando al inmueble como un punto conflictivo dentro del barrio.
Video: el operativo para recuperar el edificio tomado
Más de 100 personas llegaron a vivir en el edificio
Según se informó, en el lugar llegaron a instalarse más de 100 personas, en su mayoría extranjeros de nacionalidad peruana, boliviana y paraguaya. Para el operativo de desalojo trabajaron de manera conjunta la Policía de la Ciudad, la Agencia Gubernamental de Control (AGC), personal de Emergencias, la Red de Atención, la Guardia de Auxilio y el Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes porteño.
Una inspección realizada en abril ya había detectado que el edificio presentaba serios problemas estructurales. Vecinos consultados relataron que incluso se habían registrado incendios intencionales dentro de la propiedad, sin que por fortuna se produjeran víctimas. El inmueble, además, estaba repleto de chatarra y basura acumulada. Tras el desalojo, fue limpiado y tapiado para evitar que vuelva a ser ocupado.
La palabra de Jorge Macri
El Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, remarcó que la usurpación de una propiedad no afecta únicamente al dueño del inmueble, sino también a todo el entorno del barrio, porque —según sus palabras— alrededor de estas situaciones suele instalarse droga, inseguridad, trata de personas y talleres textiles con trabajo esclavo.
El mandatario porteño adelantó además que este tipo de operativos van a continuar hasta liberar todas las propiedades usurpadas en la Ciudad, y sostuvo que lo que cambió no fueron las leyes ni los jueces, sino la decisión política y la confianza de los vecinos en que la ley efectivamente se cumple.
Un eje central de la gestión porteña
Desde el Gobierno de la Ciudad remarcan que el respeto por la propiedad privada y el ordenamiento del espacio público son ejes prioritarios de esta gestión, y que representan un cambio en la manera de abordar tanto la defensa de la ley como la seguridad urbana. De hecho, en los barrios donde se realizaron desalojos se registró una baja en los índices delictivos.
Dentro del ranking de barrios con más operativos de este tipo durante la gestión actual se destacan Constitución, Balvanera —particularmente en la zona de Once—, San Telmo, La Boca, Almagro y Palermo.
El objetivo declarado por las autoridades porteñas es que todos los vecinos de la Ciudad, sin importar en qué barrio vivan, puedan desarrollar su vida cotidiana en condiciones de orden y con los mismos derechos y obligaciones.
Parte de una política más amplia de ordenamiento urbano
El operativo en Núñez se suma a otras acciones del Gobierno porteño orientadas al ordenamiento del espacio público, entre ellas el desalojo de manteros en parques, plazas y veredas comerciales, que en total equivalen a 67 kilómetros lineales recuperados. A esto se agregan los controles permanentes en los límites entre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, junto con operativos de saturación en barrios y villas para reforzar la seguridad.

