De acusadora a víctima: la historia y los sucesos más impactantes y llamativos de la fiscal Claudia Ríos en la Justicia
Claudia Alejandra Ríos Ortiz tiene 56 años y lleva más de 30 en la Justicia de Mendoza. En esta extensa carrera pasó por distintas áreas y funciones y, como se dice popularmente, "las vivió todas": Desde arrancar allá por los '90 como secretaria de un juzgado de Instrucción, pasando a ser fiscal departamental, luego a Delitos Complejos y, actualmente, de Homicidios y Violencia Institucional. A lo largo de estas décadas se enfrentó a los casos policiales y judiciales más aberrantes y de más alto impacto social, aunque probablemente nunca se imaginó que, en cuestión de segundos, pasaría de acusadora a víctima.
Eso experimentó este miércoles en el Polo Judicial, cuando llevaba adelante un juicio más, en esta oportunidad con tres imputados por un intento de asesinato en el penal de Almafuerte. Todo transcurría con normalidad hasta que uno de los detenidos, Hugo Arredondo (37), en un momento en plena sala de debates sacó una "chuza" y agredió a la fiscal, quien se defendió con gas pimienta ante un inminente y posible ataque a puñaladas.
Hoy Claudia Ríos aparece como víctima de este hecho, grave institucionalmente y sin antecedentes recientes. En la Justicia ella las pasó todas, pero como esta, ninguna, aseguran todos los que la conocen desde hace más de 30 años por sus labor en los Tribunales.
Y cuáles fueron algunas de esas vivencias a lo largo de este tiempo, aquí va un repaso.
Los casos de Ríos son esos de los que seguramente va a hablar toda la provincia e incluso van a tener resonancia nacional e internacional. Por ejemplo, ella fue quien llevó a juicio y lo puso ante la prisión perpetua a Nicolás Gil Pereg, el "hombre gato" que en 2019 mató a su madre y a su tía, dos mujeres israelíes que habían llegado a Mendoza, en un terreno de Guaymallén.
Yendo más atrás en el tiempo, a fines de 2016 empezó a investigar al "Lotocki mendocino", a Carlos Azuza, un médico acusado por la muerte de dos pacientes en casos de presuntas malas praxis durante cirugías. En estas causas hay un capítulo insólito y tiene que ver con la detención de este hombre, que se concretó en el preciso momento que él mismo se realizaba una intervención para alargarse el pene con la ayuda de una asistente. Y en ese lugar, y en ese momento, estuvo Claudia Ríos.
Años después condujo hasta el banquillo de los acusados a la "Viuda" y a la "Bruja", dos mujeres acusadas por el crimen del doctor León Burela en 2019 en Las Heras. Una de las imputadas fue la esposa del fallecido y la otra una amiga suya, conocida con el mote de "Bruja" por algunas situaciones que se advirtieron en su casa cuando fue allanada, entre ellas, anotaciones y papeles con el nombre de Claudia Ríos en el freezer de la heladera. Las dos fueron juzgadas y resultaron absueltas por un jurado popular.
A esta fiscal también le tocó enfrentar y esclarecer la muerte de un ídolo popular, un ídolo suyo. Confesa hincha ferviente de Godoy Cruz Antonio Tomba, debió pararse frente a la escena donde estaba el cuerpo de Santiago "El morro" García. No fue un caso más para ella, a sus más allegados y confidentes les reconoció el impacto de este hecho, ocurrido en 2021 y archivado como un suicidio.
Entre las historias más recientes, el año pasado llevó adelante la acusación contra la envenenadora de Guaymallén, condenada a la pena máxima por matar suministrándole anticongelante para vehículos a su pareja y al hijo de este hombre.
En la lista de "malas" que afrontó Ríos, está el resonante doble asesinato del psicólogo Flavio Piottante y su paciente Estrella Libedinsky en 2006 en la Ciudad de Mendoza, causa en la que en 2022 debió dictar el sobreseimiento del único acusado, Mauricio Suárez, quien a pesar de todas las pruebas y de que en varios momentos estuvo cercado por la Policía, logró mantenerse prófugo y zafar. Ella fue la última de una lista de fiscales que pasó por el expediente sin poder dar con este hombre, y le tocó poner la cara ante la sociedad para anunciar las prescripción e impunidad.
Este es solo un breve repaso de los acontecimientos más salientes en la historia de Claudia Ríos en la Justicia de Mendoza. Siempre de acusadora, hasta ahora que también se transformó en víctima.

