Paella del Patrono Santiago: una tradición mendocina que une fe, gastronomía y comunidad
La festividad del Patrono Santiago combina una enorme paella comunitaria, procesiones religiosas y música folclórica. La tradición mezcla historia, sabor y devoción popular.
Cada 25 de julio, cientos de personas se congregan en la Parroquia Santiago Apóstol y San Nicolás en la Peatonal Sarmiento de la Ciudad de Mendoza para participar de la tradicional paella del Patrono Santiago. El evento combina devoción religiosa, tradición gastronómica y participación popular, y forma parte de los festejos en honor a Santiago Apóstol, santo patrono de Mendoza.
La paella multitudinaria —preparada en una enorme sartén de más de tres metros de diámetro— es uno de los actos centrales tras la tradicional procesión y la misa celebrada en la Parroquia Santiago Apóstol. En la preparación interviene un equipo de cocineros y voluntarios que, desde horas tempranas, trabajan en la cocción de arroz, mariscos, pollo y verduras, para servir raciones gratuitas a los asistentes.
Santiago Apóstol es venerado en Mendoza desde la época colonial, cuando se fundó la ciudad el 2 de marzo de 1561, día en que se celebraba su advocación como Santiago de los Caballeros. Con el tiempo, se lo consagró patrono de la provincia, asociado también a la creencia popular de que protege a la región de los terremotos. Aunque el día oficial de su festividad es el 25 de julio, las celebraciones se extienden varios días.
La paella del Patrono Santiago no sólo es una expresión de fe, sino también una manifestación cultural que refuerza el sentido de pertenencia mendocino. Año tras año, convoca a vecinos, turistas y fieles, consolidándose como una tradición viva en el corazón de la ciudad.