Cómo impactó en Suarez la visita de CFK

Cómo impactó en Suarez la visita de CFK

Era un hecho que en algún tramo de la campaña la expresidenta le iba a levantar la mano a Anabel Fernández Sagasti. La clave para el gobierno está en la PASO del 11 de agosto: entienden que una victoria de Macri en Mendoza o una derrota por muy poca diferencia ante Alberto Férnandez, le complicará el futuro a la candidata del Frente Elegí de cara a setiembre. Lo que dicen las encuestas.

En el comando de Rodolfo Suarez trataron este sábado de mantener la calma ante la imagen fuerte que se vio en San Martín, como fue la de Cristina Kirchner levantándole la mano a Anabel Fernández Sagasti.

Por supuesto que a nadie sorprendió esa foto. La senadora mendocina es una de las dirigentes más cercanas a la expresidenta (muchas veces el trato personal entre ellas es prácticamente de madre e hija) y era una hecho de campaña que tarde o temprano se iba a producir.

Pero para el Gobierno la clave estará en quince días nada más, cuando se lleven adelante las PASO nacionales. En sintonía con lo que ocurre en buena parte del país, las encuestas marcan una recuperación en la intención de voto de Mauricio Macri en Mendoza y le señalan a los consultores de Alfredo Cornejo un virtual “empate técnico” al presidente con Alberto Fernández que está clavado en los 36 puntos.

Para los radicales mendocinos el dato es alentador: cuando se llevaron adelante las PASO provinciales de junio, el derrumbe de Macri en todos los sondeos era abrumador y Cambia Mendoza enfrentó la elección con el presidente ocho puntos abajo.

Según el análisis de Suarez y su círculo, un empate en la PASO entre Macri y Alberto o una derrota del presidente por muy poca diferencia el 11 de agosto, hará prácticamente irremontable la cuesta a la candidata del Frete Elegí de cara al 29 de setiembre.

Y agregan en ese análisis un elemento que todavía con está del todo claro en los números, pero que jugará también en los comicios que se avecinan: cuál será el arrastre de votos de Cornejo, que se presenta encabezando la lista de candidatos a diputados nacionales.

En tanto, mientras no se despega del seguimiento de los números de las encuestas, Suarez retomará el ritmo de la campaña que había entrado en un paréntesis hasta la visita de Cristina de este sábado.

Estará en San Rafael encabezando un acto a mediados de semana y está confirmado que el candidato oficialista dará el debate por impulsar modificaciones a la ley 7722.

No está claro aún si esa discusión se dará en la Legislatura durante el tramo final de la campaña para las elecciones de setiembre. Pero es un hecho que, si gana, el delfín de Cornejo intentará aprobar los cambios en la ley antiminera que impulsaron en los últimos tiempos al menos dos legisladores del PJ.

Hacia finales de 2018 se conoció la iniciativa de senador kirchnerista Alejandro Abraham, quien presentó el proyecto para modificar la norma que tanta controversia viene generando en Mendoza en la última década. La idea fue, en su momento, acoplar otro proyecto presentado por otro Justicialista, Juan Agulles, quien desde hace tiempo también viene insistiendo con el mismo tema.

El exintendente de Guaymallén propuso, entre un puñado de cambios, eliminar el control legislativo para la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental (paso clave para autorizar cualquier proyecto) y además apuntaba a dejar redactado de otra manera el artículo que podía quitarle el cepo a la utilización de algunas sustancias que la actividad tiene hoy restringidas.

Para el gobierno, que las Declaraciones de Impacto Ambiental para aprobar cualquier iniciativa minera deban pasar por el filtro de la Legislatura ante de ser aprobadas, es sencillamente “una aberración”. Incluso el propio Suarez respaldó estos cambios públicamente en su momento.

Si las modificaciones en la 7722 avanzan, la minería a gran escala no va a terminar desembarcando en el mediano plazo en la provincia. Pero se podría dejar abierta la puerta para destrabar por lo menos tres proyectos: uno de ellos es Hierro Indio, el otro Cerro Amarillo y el tercero es San Jorge.

Cornejo en su momento acomodó la estrategia para impulsar la minería en Mendoza sobre estos proyectos del PJ y avanzar con lo que siempre consideró por lo bajo como una prioridad: dar la discusión por la ampliación de la matriz productiva de la provincia.

No fue una sorpresa, es cierto, la actitud tomada. Desde que asumió, el gobernador no quiso abrir el debate por la modificación de la ley 7722 pendiente de la conflictividad social que el tema despierta, fundamentalmente, en el Valle de Uco. Y cuando el debate se planteó hacia finales de 2018, solo lo dejó correr a la espera de qué hacia el peronismo. La ley ni siquiera logró despacho de comisión. Fue un golpe fuerte para la mirada de los inversores mineros en general.

Para el actual mandatario, discutir esa ley de 2007 y cuya constitucionalidad fue ratificada por la Suprema Corte siempre fue considerado como un beneficio que podría llegar a largo plazo. Pero con costos políticos altísimos y a pagar en el corto plazo. Suarez pretende tener zanjada esa discusión antes de asumir, en caso de ganar primero en setiembre.

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