Las elecciones, el mayor obstáculo para las obras de Cornejo

Crecía el consenso para que se aprobara la semana que viene la remodelación de la ruta 82, pero de repente estalló en la Cámara de Diputados un conflicto entre radicales y peronistas que podría frenar todo. La pelea surgió por la intención radical de sumar otro proyecto a la mesa de debates -la planta de residuos sólidos- y por la sospecha peronista de que hay una maniobra electoralista del gobernador.

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radicales y peronistas abrieron esta semana una negociación por las obras, pero al final las conversaciones se embarraron.

Prensa Diputados

El plan de obras de Alfredo Cornejo con endeudamiento internacional cayó al filo de esta semana en un pozo, aunque los obstáculos que aparecieron no hayan tenido que ver con los proyectos que impulsa el gobernador, si no con la cercanía de las elecciones.

Hasta el jueves, el camino parecía despejarse para el plan más importante: la aprobación de un crédito de 80 millones de dólares para remodelar integramente la Ruta 82, que lleva a Cacheuta.

Sin embargo, en medio de las negociaciones, un conflicto entre el radicalismo y el PJ explotó en la Cámara de Diputados.

El cruce verbal habría sido virulento y tuvo como protagonistas a las autoridades legislativas del oficialismo y del interbloque peronista que comanda Lucas Ilardo, mano derecho de la candidata a gobernadora Anabel Fernández Sagasti.

Esta pelea fue generada por el intento radical de empujar la discusión un poco más allá de lo que se había acordado: pidió iniciar el debate sobre la construcción de una planta de tratamiento de residuos sólidos para Gran Mendoza.

Esta es la segunda obra más importante del paquete de cuatro que propone Cornejo y cuenta con financiamiento del BID por 25 millones de dólares.

Posiblemente, unos y otros se pasaron de rosca. Para aprobar la ley de la ruta 82, Ilardo y Omar Parisi (candidato a intendente de Luján) pidieron discutir también la expropiación completa del barrio Valle Encantado, de Chacras de Coria. Ante esto, los radicales subieron aún más la apuesta: propusieron sumar a la mesa de discusiones la planta de residuos de Las Heras.

Hay que aclarar que la expropiación completa del barrio de Chacras, en el que viven cerca de 300 familias en forma irregular, no hace falta para remodelar la ruta 82, dado que apenas 15 familias deberán ser reubicadas porque sus casas están sobre el trazado de la nueva doble vía.

Los radicales, convencidos de que podían avanzar con la planta de Gestión integral de residuos sólidos urbanos (GIRSU), llamaron al funcionario que está a cargo del proyecto: el secretario de Ambiente Humberto Mingorance. Pero antes de que llegara a la Legislatura, debieron avisarle que la reunión se había cancelado, porque había estallado una discusión.

El justicialismo había entendido la invitación a Mingorance como la ruptura de un pacto. Ese acuerdo habilitaba solamente el proyecto de la ruta 82, que absorbe más del 60 por ciento del endeudamiento total, y sugería que se dejara para más adelante todo lo demás. Sin fechas. Pero la intención oficialista de avanzar ahora mismo con el GIRSU "pudrió todo", según dijeron varios diputados del PJ.

Ahora nadie sabe qué va a pasar con la sesión prevista para el miércoles que viene, a pesar del receso invernal de la Legislatura, en la que iba a discutirse el proyecto de la ruta 82, después de una serie de reuniones de comisiones que auguraban su aprobación.

Esto no significa que el PJ tenga reparos muy fuertes sobre las obras de Cornejo ni críticas contundentes a las líneas de financiamiento (BID y otros organismos internacionales) que permitirían concretarlas.

En el PJ hay recelo del dólar y del crecimiento del endeudamiento provincial. También existe alguna preocupación por los costos que deberían enfrentar los intendentes por los servicios del GIRSU cuando se lo concesione.

Pero más que controlar al Gobierno y sus obras, parece que el PJ quiere controlar al gobernador, porque sospecha que está ejecutando una maniobra electoral.

"Cornejo nos quiere tener dos meses discutiendo sobre las obras, para que, en medio de las elecciones, la agenda esté ocupada en temas provinciales y no se hable de la crisis que hay a nivel nacional", explican algunas voces del PJ.  Y arriesgan una teoría extrema: "Hasta le conviene que debatamos sin que se apruebe ninguna obra".

Por eso el PJ pretende por lo menos demorar en la Legislatura tres de los cuatro proyectos del Gobierno y que su suerte se defina recién después de las elecciones provinciales de setiembre, para acotar así la agenda y el protagonismo de Cornejo. Un gobernador que, a menos de seis meses de irse, todavía conserva poder y liderazgo.

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