Opinión: "La propuesta de Bermejo es pura demagogia"

El senador provincial Diego Costarelli descalificó al intendente de Maipú y precandidato a gobernador, Alejandro Bermejo, quien prometió que, en caso de acceder a la Gobernación, el Estado comparía las deudas hipotecarias de sus deudores".

Diego Costarelli

Alejandro Bermejo se reunió con adjudicatarios de créditos UVA.

El precandidato a gobernador por el Frente Elegí, Alejandro Bermejo promete que eliminará la aplicación del UVA a las viviendas del IPV, estatizando deudas privadas y endeudando a la provincia.

La demagogia se apropió del discurso peronista una vez más en época electoral. Tal como lo hicieron en los '80 con la deuda de las empresas, ahora el actual intendente de Maipú publicita una medida para seducir al pequeño universo de tomadores de crédito.

Sin ponerse colorado y hacer memoria de la acciones de su propio partido político, Bermejo dice que "si gana la elección, el Estado provincial comprará las deudas con bancos privados y estatales de todos aquellos mendocinos que estén en problemas".

La propuesta parece muy atractiva, pero pese a todo el encanto y énfasis con el que la anunció, se olvidó de explicarle a la sociedad mendocina de cuánto capital está hablando para llevar adelante esta medida; cuántos son los créditos que está dispuesto a proporcionar a partir de diciembre, -si es que gana-, y cómo va a financiar esa compra.

Evidentemente el intendente no entiende la relación entre stock y flujos cuando manifiesta que “el Estado comprará las hipotecas de aquellos adjudicatarios que estén en problemas y reemplazará la cuota por un sistema similar al que se aplicará para el IPV", para ello primero debe saber cuál es el costo de ésta medida y cuál es caudal de financiamiento que tiene a disposición para hacerla. Lo cual hasta el momento, no ha sabido responder.

Está claro que está subestimando la inteligencia del electorado y proponiendo una medida que es súper demagógica y que sólo apunta al retorno del populismo en la provincia; porque de ninguna manera beneficia a los tomadores de crédito. Esto sólo favorece al sector financiero, paradójicamente del que él tanto se queja.

En este caso los beneficios serían los bancos que van a tener todas las hipotecas liquidadas a costa del Estado. Con ese criterio deberíamos estatizar la deuda de todos los comerciantes y de todas las tarjetas de crédito en general.

Antes de postular ideas sin sentido, debería pensar en exigirle a las entidades financieras que bajen las tasas de interés, en vez pedir que todos los mendocinos paguemos la deuda que sacaron algunos con los créditos hipotecarios.

No sorprende, ni la pretensión del peronismo, ni la estrategia que están utilizando para seducir a los votantes. Ya lo hicieron con Célso Jaque y Francisco “Paco” Pérez. Y hoy precisamente, a costa de esas malas administraciones, Mendoza tuvo que hacerse cargo y pagar toda la fiesta populista que hicieron con la provincia.

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