Opinión
El tuit que cambió la historia: la política frenética y circular de Argentina
La muerte del juez Bonadio vuelve a poner de relieve las relaciones de interdependencia de los poderes del Estado, cómo influyen las decisiones de un poder sobre el otro.
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El Juzgado de Bonadío tiene en su despacho algunas de las causas más calientes de la realidad política argentina y ahora será subrrogado y el reemplazo estará en manos de una negociación política que tendrá como eje a Cristina Fernández, la vicepresidenta y una de las investigadas por Bonadio.
Entre los cotos de poder que la ex Presidenta tiene está la vinculación entre el Gobierno y la justicia. Por la capilaridad del kirchnerismo en uno y otro poder y hasta por el rol institucional. El Consejo de la Magistratura, la Comisión de Acuerdos, el propio Senado.
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Circular
La política argentina tiene una dinámica frenética, pero también es circular. A principios del año pasado había un escenario incierto. Pero hubo un hecho que cambió todo. Una decisión que condicionó al resto de los actores políticos y, a la vista está, también las relaciones de poder.
Fue un tuit. El 18 de mayo del 2019, sábado a la mañana, Cristina Fernández comunicó que sería candidata a vicepresidenta y le cedía el primer lugar en la fórmula a Alberto Fernández. Esa maniobra política dejó en off side a todos. El PJ se vio forzado a unirse y quedar bajo el ala de la estrategia cristinista. Alberto tuvo que hacer magia dialéctica para zafar del "efecto archivo" y al entonces oficialismo, con Macri a la cabeza, le pasó lo peor: se quedó sin la enemiga perfecta. "En la semana de mayo, reflexiones y decisiones. Sinceramente, Cristina", decía el mensaje que acompañaba el video del anuncio.
El resultado electoral está a la vista. Pero la repercusión de esa decisión se comenzó a notar mucho antes de los comicios. En ese momento, por ejemplo, el Senado tenía acordado que se designaría a un grupo de jueces federales que debían cubrir cargos vacantes. Pues la aparición de Cristina como posible jefa del Senado frenó esos acuerdos y los reemplazos, entre ellos dos de Mendoza, aún no son ratificados.
Como una paradoja, ahora será la propia Cristina la que tendrá a su alcance cubrir la vacante del despacho donde están los expedientes con su nombre.
La ex presidenta ha hecho gala del ejercicio del poder. Si lo tiene, o usa y a su manera. El sistema de designaciones y sanciones para los jueces tiene un proceso técnico y un margen de arbitrariedad que muchas veces es mal entendida.
El Presidente debe elegir a los jueces de una terna y luego el Senado aprueba o no. Esa es la instancia de negociación política que suele tener distorsiones. Pero en la década del kirchnerismo puro y duro hay datos relevantes que van en la dirección contraria a esa sospecha. Ocurrió cuando Néstor Kirchner cambió a la Corte Suprema e incluyó instancias de participación para evaluar a los candidatos. Era la época del primer "Néstor", con poder limitado y necesidad de acuerdos.
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