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Opinión

La ola naranja que no pudo contener el Vaticano

Nueve de cada 10 curas involucrados en la pedofilia se formaron entre los años 50 y 80. Influencia de un "best seller" de la iglesia de Holanda
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 Hace 50 años, la iglesia retrógrada y conservadora de Holanda decidió endulzar el dogma católico con el "Nuevo Catecismo para Adultos" (también conocido como "Catecismo holandés" de 1966). Son muchos los que coinciden en que ese catecismo-Raid liquidó la fe cristiana en el país de la reina Máxima: de un 40% de católicos en los años 50 y 60 (sobre el total de la población) se redujo a sólo un 16% de bautizados , de los cuales sólo el 7% va a misa. ¿Por qué la fe se derrumbó de ese modo abrupto? ¿Tiene algo que ver el caso de los abusos? 

Es compleja la historia del catolicismo -y del cristianismo en general- en Holanda. Sin embargo no son pocos quienes atribuyen al catolicismo en peligro de extinción a este texto religioso "best sellers"- elaborado por el entonces arzobispo de Utrecht, Bernard Alfrink- que logró una enorme influencia en Europa y en varias naciones (se la llegó a considerar como la mejor presentación de la fe en el mundo moderno) porque desarrollaba un peloteo de argumentos vuelteros que terminaba negando la existencia de los ángeles y del diablo, como también del sacramento del sacerdocio, la presencia real de Cristo en la Eucaristía y hasta ponía en duda la persona divina de Jesucristo

¿Por qué esa iglesia retrógrada y conservadora de Holanda, que a mediados del siglo XX aportaba unos 400 sacerdotes nuevos al año, con una asistencia media a misa superior al resto de Europa y donde había un religioso o sacerdote por cada 100 católicos (en España 0.42, en Bélgica 0.79, en Francia 0.45) puso en marcha este catecismo-Raid?


Después de la Segunda Guerra Mundial, además del socialismo también penetró en Europa (en gran parte) y en el resto del mundo occidental en menor medida un pensamiento consumista, en el que los bienes ya no eran "medios" para lograr un fin, sino que pasaron a ser  un fin en sí mismo. En 1963 la píldora anticonceptiva tuvo un buen debut en Holanda y en los pocos años se generalizó en ese país.

A la vez, con su catecismo propio, la ahora ex iglesia retrógrada de Holanda empezó a perder candidatos a sacerdotes en los seminarios (lugar de formación sacerdotal). Causas: los estudiantes estaban desprovistos de un correcto ámbito de formación espiritual y ascética. No se les ayudó a adquirir vida de piedad. Inclusive muchos estudiantes y hasta profesores se mostraban críticos con el Vaticano. Predominaba una actitud intelectualista, con menosprecio de la religiosidad popular. Así, con el correr de los años, la ex iglesia retrógrada de Holanda se empezaba a apagar: las parroquias dejaron de confesar y hasta se planteó un sistema de confesiones masivas. De hecho, el catecismo-Raid no era para niños por considerar a la fe como "algo para adultos" que no se debe aprender, sino más bien experimentar.

"Muy a menudo, las prácticas sacramentales y devocionales que sostienen la fe y la hacen capaz de crecer, como por ejemplo la frecuente confesión, la oración cotidiana y los retiros anuales, han sido desatendidas. También fue determinante en este período la tendencia, incluso de sacerdotes y religiosos, de adoptar formas de pensar y de juzgar de las realidades seculares sin suficiente referencia al Evangelio. Es en este contexto general que debemos tratar de comprender el desconcertante problema del abuso sexual de los pequeños, que ha contribuido en una medida muy grande al debilitamiento de la fe y a la pérdida del respeto por la Iglesia y por sus enseñanzas", fue un mensaje dio Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) a la comunidad católica de Irlanda.

Ratzinger fue quien comprobó que después de la Segunda Guerra Mundial y hasta la década de los 80, en muchos seminarios en el mundo había insuficiente formación espiritual y una moral "relajada", como también una "pobre selección de candidatos" que incluían personas que escondían un perfil de abusador y que se hicieron curas porque creyeron que con la consagración de su vida a Dios llegaría "milagro de la curación".  Esta ausencia de examen psicofísico en los seminarios a lo largo de esos 30 años aún le sigue costando muy caro a la iglesia católica en el mundo, ya que 9 de cada 10 religiosos condenados por abusos se formaron entre los años 50 y 80.

El gran escándalo denunciado hace días en Estados Unidos muestra a niños y niñas que fueron víctimas de abusos y hoy son personas mayores, en tanto que una buena parte de los curas denunciados han fallecido.


En 2010 ya habían más de 1.100 denuncias de abusos en Holanda, escenario junto a Irlanda y Estados Unidos de grandes escándalos de religiosos pedastras. El caso reciente en EEUU,  la Corte Suprema del estado de Pensilvania dio cuenta de más de mil casos de abuso sexual cometidos por miembros del clero durante los últimos 70 años en las diócesis de Allentown, Erie, Greensburg, Harrisburg, Pittsburgh y Scranton.  El informe de 884 páginas fue escrito por 23 miembros de un gran jurado, que durante 18 meses examinó medio millón de páginas de documentos. El FBI ayudó con la investigación de estos casos sucedidos entre 1947 y 2017.  El otro escándalo ocurrido en los últimos meses en ese país fue el de Theodore McCarrick, cuya renuncia al Colegio de Cardenales fue aceptada por el Papa el pasado 28 de julio, tras conocerse una serie de inconductas sexuales de quien fuera arzobispo de Washington.

Si bien desde hace más de 15 años, el ingreso a los seminarios de Mendoza, Argentina y en el mundo incluye exámenes psicofísicos y seguimiento a los aspirantes al sacerdocio, el daño que dejó (y sigue dejando) esa generación de religiosos que quisieron endulzar la fe de una iglesia vista por el mundo moderno como retrógrada y conservadora - dejando de lado las enseñanzas del Concilio Vaticano II- ha sido enorme, y luego agravado con el silenciamiento de los casos de abusos, reconocido muy tarde como error por los últimos pontífices.

El catecismo holandés fue solo un elemento  - de los varios que hubo- que influyó en esta hecatombe moral no sólo en Holanda, sino también en las diócesis del mundo donde este pensamiento influyó. Mientras esto ocurre, la fe cristiana sigue siendo la más perseguida en el mundo: tan solo en 2017 hubo 3.066 cristianos muertos por causas directamente relacionadas con su fe, así como 793 iglesias o propiedades de iglesias atacadas (en España, a lo largo de año hubo profanación, vandalismo y quemas en 30 iglesias) . 

. El mismo Joseph Ratzinger lo resumió de la siguiente forma:  

"La mayor persecución a la Iglesia hoy por hoy nació de los pecados cometidos dentro de la Iglesia, no fuera de ella. La Iglesia necesita responder a la justicia porque ésta no se reemplaza con el perdón".

Cómo procede la Iglesia ante un caso de abuso