ver más

Opinión

A Mister President Macri

La escritora y actriz mendocina Sonnya de Monte deja su reflexión respecto de lo que el presidente viene haciendo en la Argentina.

Estoy pensando si el señor presidente Mauricio Macri merece ciudadanos; es decir, ciudadanos respetuosos de la historia, trabajadores, estudiantes, pobres, chorros pobres, profesionales y changuistas, músicos (excepto alguno que en estos días nos ha dado asco); ni artista alguno ni nada. Merece, eso sí, a algunos funcionarios que están unidos por el interés y la mezquindad (eso también es ideología, ¿no?) y a los chorros ricos.

Si merece nuestra geografía, nuestra riqueza humana y nuestras riquezas del suelo y el agua. Si merece haber tenido "oportunidades" que otros no han tenido o la pila de votos que demandaron la muerte de los árboles y la agonía de la paciencia.

Si merece tener ojos azules, celestes, marrones, pardos, negros o zarcos. Porque parece que sus ojos no leen, que no han sabido ver ni han sabido mirar ni para estudiar.

Si merece decir "Buen día" (porque parece no tener educación cívica ni urbanidad). Si merece tener lengua y cuerdas vocales, porque cuando habla no dice sino que insulta a la razón, a la verdad y a la historia.

Si merece tener luz, porque cree que la energía es dinero y no cree en el derecho básico de vivir dignamente.

Si merece no saber. Y si sabe, si merece discursear. Si merece hablarnos y sonreírnos cual Falstaff.

Si merece tener calor de hogar porque a los hogares les saca la posibilidad de la mesa, de la comida, de la ternura.

Pienso ingenuamente que si un presidente de cualquier país que sea no conoce su historia o, como es costumbre del capitalismo y de los poderosos, la conoce pero la filtra mintiendo e ignorando las decisiones y legislaciones vigentes, no merecería, ese presidente, ser presidente. Es decir, se supondría que desconoce la democracia y que la democracia y la justicia son para todos los habitantes de un país.

¿De qué "guerra sucia" habla el señor presidente? ¿No sabe que eso ya no tiene vigencia ni verdad, por más fuerza que hayan hecho algunos a los que ahora se permite mandar a su casa con tantos muertos encima? Debería revisar o conocer el concepto: "terrorismo de estado" y, si tiene un rato para leer (¿tendrá el hábito?) me voy a permitir instruirlo: "(...) en los acontecimientos políticos que sucedieron a posteriori, el discurso oficial castrense le arrogó a la guerrilla un papel capital que después se supo fue mucho más exagerado que cierto. En realidad, el poderío presunto de los destacamentos guerrilleros fue la más puntual excusa propagandística invocada por los militares para poner en marcha su infernal maquinaria represiva" (De Marinis, Hugo. 2002. La Historia empuja) Y que son 30.001, señor presidente, algo repetido y nunca hasta el cansancio. ¿O hace el sonso?

Sigamos: me pregunto si merece estar en la recordación de la liberación americana, de la gesta sanmartiniana y pisar la tierra que holló San Martín. ¿No lo cree así el señor gobernador?

Si merece el dolor, ya que parece no conocerlo ni importarle. No sabe lo que es perder, sufrir, llorar, esperar, trabajar sin cobrar, trabajar para que otros cobren. En realidad, tiendo a pensar que no sabe nada.

Quiero preguntar al señor presidente si se merece siquiera la presidencia de la AFA. Y eso que ahí tiene varios pares y están curtidos y quizá añorantes de gente "así".

Si el señor presidente no lo sabe, debería saber que ya hay muchos esqueletos de detenidos desaparecidos, enterrados como "NN", identificados por el Equipo de Antropología Forense. "Si matas a un hombre, matas a la Humanidad", dice el Talmud. (¿Le hará cosa que se cite al Talmud?). Entonces, fuera del paréntesis, razón demás para que un presidente que se precie de tal tenga la obligación cívica, democrática de saber y de discutir y de tomar postura, claro que sí, pero con honorabilidad y respeto.

Si el señor presidente no sabe, no discute "ciertos" temas, no estudia, no reconoce, no entiende ni es capaz de incluirnos entre los ciudadanos que hipotéticamente preside, ya que nos desprecia y subestima e intenta ignorar nuestra lucha y nuestra ideología humanitaria, no merecería ser presidente ni de una red cloacal.

Por eso me pregunto si nos merece, míster president, porque sí somos democráticos; hemos ganado la democracia, no fortunas. Y por eso habrá que aguantarlo con la paciencia agonizante, agonizando. Qué se le va a hacer.

Sonnia De Monte