Opinión
MDZ repudia las amenazas contra el periodista Edwards Gajardo
Las denuncias anónimas buscan lo mismo que aquellos que infringen terror: paralizar por temor, subordinar la razón al pánico, condicionar la libertad al mandato y pretensión del que la pronuncia. Este domingo se recibieron amenazas telefónicas en la Redación de MDZ, tras la publicación de una columna del periodista Edwards Gajardo en torno a los piquetes que realizaron algunos camioneros en el Corredor Bioceánico en Uspallata y que investiga la justicia federal por haber violado en forma flagrante la ley.
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En su nota de opinión Gajardo no hace más que expresarse a favor de la vigencia de la ley y criticar que los camioneros que la violan aquí, no se atreven a hacerlo del otro lado de la cordillera, tal vez más temerosos de las leyes ajenas que de las propias.
En sus llamadas a la Redacción, los anónimos aplicaron de memoria el manual de la mafia: amenazar con frenar de un tiro en la frente al autor y más tarde, hacerlo con el resto de los periodistas si no levantaban el artículo en forma inmediata. Además, "invitaron" a nuestro periodista a irse a escribir a Chile, sumándole la xenofobia a su cadena de improperios.
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MDZ decidió llevar al principal sitio de su home la nota de Gajardo. Lo que dice es verdad y quedó corroborado con la reacción que generó su reflexión. La diferencia es que nuestro periodista no tuvo problemas en ponerle su rúbrica al artículo, como sí lo tienen los que actúan desde la oscuridad y se amparan en el anonimato.
La Justicia ya está actuando y la reacción del Ministerio de Seguridad fue inmediata. No es la primera vez que amenazan a quienes cumplen con su deber de informar. Pero tiene que llegar el tiempo en que los anónimos pierdan su escondite y paguen sus delitos ante los tribunales.
Todos los que hacemos MDZ, en todas las instancias de la empresa, respaldamos y acompañamos a Edwards Gajardo y hacemos propia su opinión de hoy.
Gabriel Conte