Opinión
De aquella Revolución histórica, a las provocaciones de hoy
En el día en que recordamos la Revolución de Mayo, todo un proceso histórico, resulta apropiado analizar el fracaso de las autodenominadas "revoluciones" posteriores, a mano de las armas en poder militar o civil, y que lo único que hicieron fue destruir. Esas falsas "revoluciones" que grupos de iluminados quisieron imponer y que lógicamente fracasaron. Un espíritu revolucionario que no está en atentar contra la democracia, sino en respetarla, fortalecerla, cambiarla, hacerla cada vez más cercana a la gente, para que no la copen grupúsculos de ningún tipo: ni de elite económica, ni los que se creen "populares" y representan tan solo otra elite, de dirigentes presumidos e "iluminados" que no conducen a nada, salvo a vengar su derrota en las urnas. Les dejo mi columna en MDZ Radio esta mañana:
Te puede interesar
¿La autonomía municipal le puede mejorar la vida a los mendocinos?
-
Te puede interesar
La Corte Suprema enciende una luz de esperanza en la selección de jueces

