Opinión
Vendimiadores sólo para la foto
Pasó la Fiesta de la Vendimia,
Vinieron muchos e importantes dirigentes políticos nacionales.
Vinieron Sergio Massa y Mauricio Macri a sacarse una foto en los espacios cerrados y con gente importante y atildada.
También Daniel Scioli con toda la fanfarria montada por Carlos Ciurca y sus súbitamente anaranjados adeptos.
Estuvo Ernesto Sanz tratando de sacarse fotos con Macri y elogiando a Roby, que a su vez no quiso subirse al palco porque está peleado del “gran amigo de su vida”, Paco Perez, el gobernador subordinado.
Estuvieron operadores de todo tipo y color. Todos vinieron con sus fotógrafos, camarógrafos y jefes de prensa. Todos dijeron sus opiniones, estuvieron en el desayuno de la COVIAR, en el almuerzo de los bodegueros, y dijeron sus frases de ocasión.
Pero ninguno se mezcló con la gente. Ninguno se animó a ir al acto central. Prefieren la comodidad de los cenáculos al contacto con la gente.
Perdón. Corrijo.
Si hubo un dirigente, un precandidato que fue a la fiesta, que se cansó de saludar gente, que dio la cara y que recibió el cariño de locales y turistas.
Fue Julio Cobos.
Concurrió con su esposa, sin custodia, sin solemnidades, sin jefes de prensa ni amanuenses. Entre la gente, demorando su paso por las muestras de afecto. Demostrando que la política es algo más que medios y poses simpáticas y forzadas. Que vale la trayectoria y la conducta. Que sirve pelear por lo que se piensa. Y contra las trenzas y “operaciones” y encuestas a la carta.
Los mendocinos tenemos la suerte de tener el mejor candidato a presidente de la Nación para dar vuelta la penosa página actual que escribe el kirchnerismo.
Y lo sabemos. Lo dice la gente.
Tenemos alguien que se siente bien con el ciudadano común, con el que disfruta la fiesta de la vendimia y con el que sufre las consecuencias de las malas políticas oficiales.
Los demás se sacan fotos.
Julio Cobos, se mezcla con la gente.