Opinión
Las Heras arde (contrainformación)
El intendente radical de Las Heras, el nuevo, el del cambio, un tal Daniel Orozco, se mimetizó con Macri muy rápido. Parece que en la Alianza Cambiemos el tema de los decretazos es una máxima para gobernar de entrada. Ayer jueves 30 de diciembre, lanzó un decreto de lo más antipopular, un guadañazo, donde comunicaba que 662 trabajadores municipales contratados (algunos desde hace años) quedaban en la calle a partir del 1 de enero de 2016, es decir, no se les renovaba su contrato laboral, como se hace siempre con los contratados en los organismos estatales todos los 31 de diciembre.
En el listado, imaginen, había de todos los rubros, hasta la Reina y Virreina de la vendimia de Las Heras figuraban en la sábana de ajustados. Una noticia como para que pasen el fin de año realmente para el ojete casi 700 familias. Ni bien me enteré me fui a la Plaza de Las Heras con un compañero a solidarizarme y juntarme con otros que irían llegando para acompañar. Los expulsados se habían autoconvocado a medida que se fueron enterando alrededor de las 16 horas frente al municipio. Ya ardían las gomas. Caras de dolor, el llanto de muchas compañeras trabajadoras con niños, el humo negro, la tensión. De a poco el ambiente se fue caldeando porque nadie puso la cara para dar una explicación sobre tamaña decisión.
No es joda: casi 700 familias en la calle un 30 de diciembre es inhumano, por no decir que es una hijaputez propia de los que se cagan en los trabajadores. Así parece ser que funcionará esta Argentina nueva, la del cambio, bajo el gobierno de Macri. Dentro de la municipalidad no estaba justamente el intendente. Orozco estaba en Uspallata y quedaban en las oficinas algunos funcionarios que no podían salir porque la gente les pedía explicaciones. No podían salir de vergüenza. Entre ellos, los que militantes/funcionarios de Libres del Sur que alguna vez supieron ser 100% kirchneristas, que en las elecciones se aliaron a Cornejo y al PRO. Hoy, esa agrupación que se sumó a los globos de colores, tiene a su cargo la Secretaría de Desarrollo Social de Las Heras bajo la figura de Carlos Ruso, un bastardeador del peronismo que se dijo siempre de izquierda y terminó con la derecha.
Los funcionarios estaban detrás de las rejas custodiados por la policía y por gendarmería dentro y fuera de la municipalidad. Cayó la tarde y hubo algunas negociaciones entre representantes sindicales y funcionarios que ni se les veía el pelo, porque estaban escondidos. El acuerdo al que se llegó fue básicamente que los trabajadores ahí concentrados se fueran a sus casas. Que volvieran el lunes a las 7 de la mañana, se juntaran en la plaza, para que luego fueran pasando de a tandas de 20 a la municipalidad y revisar caso por caso. Un mamarracho que ni bien salieron a comunicarlo, los laburantes se opusieron por unanimidad en una asamblea cerca de las 23 hs, alrededor de las gomas quemadas. ¡Acá nos quedamos hasta que venga Orozco a dar la cara! Gritaban. Y así fue. Las horas fueron pasando y se decidió un acampe frente a la municipalidad.
La lucha por la reintegración de todos los trabajadores de Las Heras es una lucha emblemática, porque según cómo se resuelva servirá de modelo para otras que se vienen, en otros municipios y organismo del Estado Provincial. Los medios….nada. Los medios. Eso, tibios. Aparecieron y desaparecieron mostrando algunas imágenes que luego se distorsionarían con los discursos de los periodistas y locutores. Blindaje mediático como le llaman. Por el momento, los laburantes están en estado de alerta y movilización. Pero no se fueron a la casa, se quedaron. Y allí están, dignos, con la frente en alto, dolidos pero no vencidos, dispuestos a pasar la noche del 31 y recibir el año nuevo en la plaza.
Solidaridad con ellos. Abrazo compañero y acompañamiento permanente.