Carta a Paco Pérez
Con todo el respeto que merece tu investidura de Gobernador de la Provincia de Mendoza, te escribo para decirte un par de cosas. Pero como me salen a mí.
Hace tres años nos cruzamos en un acto organizado por el actual Diputado Nacional Guillermo Carmona, un día sábado por la mañana, previo al día de las elecciones donde el pueblo de Mendoza te consagró Gobernador. En aquella ocasión llegaste cuando el acto culminaba a saludar al entonces candidato a Diputado Nacional mencionado, y recuerdo, yo estaba saliendo del lugar cuando vos llegabas. De rutina saludaste a todos los que se cruzaban a tu paso. Y me saludaste. Yo también lo hice. No sé si te acordás pero luego del saludo yo te dije que deberías decirle a los mendocinos por qué no apoyabas el Matrimonio Igualitario (lo planteaste en un debate en Canal 9 junto a otros precandidatos a Gobernador) porque ya era Ley y fue apoyado desde la Presidencia. Te increpé -lo reconozco- pidiéndote que debías estar más a tono con las políticas nacionales. Que igual te iba a votar como lo hice al otro día. Porque soy orgánico y peronista, pero no mudo. Vos te calentaste y te pusiste colorado y me prepiaste, sacado. Como si hubiera insultado a tu vieja. Recuerdo que el propio Guillermo Carmona se acercó y te agarró corriéndote de esa situación incómoda para todos.
Tu argumento (pobre) en el debate de Canal 9 fue similar al que hoy das respecto a la propuesta del Titular del Sedronar, Juan Carlos Molina, sobre la despenalización del consumo –tema mal tratado por los medios y mal respondido por la mayoría de los funcionarios-.
"No están preparadas ni la provincia ni la sociedad argentina y menos la sociedad mendocina para una medida total" –declarás, también hoy.
Más allá de los argumentos a favor o en contra sobre ambos temas me resulta sintomático que des la misma respuesta. Como si tuvieras un casete que todavía funciona a pesar de haber sido superado por el CD.
No quiero entrar en el tema en cuestión. Mi carta apunta hacia otro tópico, tal vez tan profundo como el tema de la despenalización del consumo. Y empiezo con una pregunta: ¿cuándo una sociedad, sea cual fuere, está preparada para algo? Eso me gustaría lo respondieras alguna vez. Porque desde tu declaración de casete nunca una sociedad estaría preparada para nada. Es decir, si uno no interviene –y más aun siendo el Gobernador- metiendo una discusión desde la voluntad política para “preparar” a una sociedad a que acepte tal o cual medida; la sociedad sola, esa “abstracción” llamada sociedad, no va a salir a pedir masivamente que despenalicen el consumo de drogas o que permitan la unión civil de parejas del mismo sexo o que legalicen el aborto. En todo caso son los colectivos militantes de esos temas los que pueden salir pero jamás la sociedad toda.
Entiendo lo de los tiempos electorales. Sobre todo cuando “la sociedad” a través de la encuestas pide otras cosas. Y ahí es donde me acuerdo y te lo recuerdo a Néstor Kirchner con su escuálido 22%. ¿Se entiende?
Desde tu argumento la sociedad tampoco estuvo preparada para los Juicios por la Verdad, la Memoria y la Justicia. Tampoco para la sanción de la Ley de Medios, y menos para el Matrimonio Igualitario. En otros casos sí. Pero en estos no porque no son temas que a la sociedad le interesen en su cotidianeidad. Más allá que tengan totalmente que ver con su cotidianeidad hecha de pasado, de presente y de futuro.
Voluntad política es lo que hace falta para poner lo que hay que poner. Y en estos temas urticantes, ni vos ni ningún otro gobernador mendocino se las bancó. Se manejan por el viento. Y así terminan pasándose de bando según las conveniencias que ofrece la maldita coyuntura política.
Segunda pregunta que te hago: ¿por qué no decís directamente que NO ESTÁS DE ACUERDO? Sería más honesto y menos especulativo. Las medias tintas son grises estimado Paco. Yo te voté. Y te critico cuando amerita criticarte, al menos para mí. Pero de frente manteca. Por más Gobernador que seas.
A Néstor Kirchner no hay que elogiarlo. Hay que imitarlo. Hablar del coraje que tuvo Néstor Kirchner para bajar el cuadro de Videla, “cuando la sociedad no estaba preparada”, es fácil. Lo hace todo el espectro kirchnerista. Porque los gestos y los actos no son efímeros en tanto los tomemos como ejemplos a seguir. El coraje es un aprendizaje, se ejercita. Así se disipa el miedo y la especulación.
Ah, y la sociedad siempre está preparada. Ya ha sufrido cosas mejores que éstas…
Un abrazo compañero.
Marcelo Padilla