Opinión
Aníbal, el funcionario "cucaracha"
Aníbal Fernandez es un escudero de Cristina Fernández de Kirchner, pero no tiene empacho en aceptar que "lo haría de otra manera" ante cuestiones polémicas.
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Puede decirse que es leal, pero pragmático. No duda referirse al círculo militante que rodea a la presidenta con la ajenidad de un "ellos".
Hace una semana, aquí criticó a los que empujan a la Presidenta a una candidatura al Parlasur: "Se equivocan" dijo.
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No se puede afirmar tampoco que Aníbal vaya a oficiar de vocero, en reemplazo de Capitanich. Pero lo hará (y eficazmente) cuando le plazca.
Su designación al frente de la Secretaría General de la Presidencia tal vez responda a la necesidad de programar el traspaso de mando: un pingüino a Inteligencia y Aníbal a los aspectos legales de la transición. La lógica sería inversa: necesitaban poner a Parrilli en el otro lado y ocupar la vacante con alguien fuerte, de carácter y de confianza.
Bajo este esquema, descartaría de plano la continuidad de Aníbal como aspirante presidencial.
Aníbal piensa diferente a Kicillof en materia económica. Pero ese no será su ámbito. Es el conductor de la salida de Cristina.
Hay que prestar atención a lo que le dijo a Mdz sobre el futuro de CFK: la imagina en la provincia de Buenos Aires. ¿Será ese su rol?
Es un "todoterreno" con casi 10 como ministro de tres presidentes, Duhalde, Néstor y CFK. Sabe sobre qué suelo pisa: es un sobreviviente.
De pellejo duro, puede ser comparado con una cucaracha en el reino animal: no hay explosión que lo haya afectado. Es un superviviente a todas las épocas, aun más allá de Duhalde, con un pasado menemista ¿y una juventud de qué lado?
Lo curioso es su elección a pesar de la independecia de pensamiento que ostenta. ¿Divide y reinarás hacia adentro de la tropa? Las cartas están echadas