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Opinión

La clave del éxito: triunfar afuera para que te vean adentro

Hay mendocinos que creen que ahora que Orozco-Barrientos estuvo en los Grammy Latinos, ya son conocidos...
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

 Típico del interior argento: si te fue bien afuera, ahora te quiero y te reconozco.

Desde luego que este axioma es archireconocido en nuestra Mendoza y ahora es el turno de aplicación para Orozco-Barrientos, ese fenomenal dúo de músicos que vienen bajando barreras desde su misma creación.

Los mendocinos fueron parte de la gala de la última entrega de los Premios Grammy Latinos y gracias a ello estuvieron en boca de muchos que nunca los nombraron y que, más de una vez, los ningunearon. Pero así es el juego: si te va bien, nos pegamos a vos.

Este hecho no es nuevo: ya lo sufrieron Los Enanitos Verdes, Markama, Pocho Sosa, Leonardo Favio, Daniel Riolobos, Julio Le Parc y cientos más que tuvieron que demostrar en el exterior lo que sus mismos comprovincianos tenían acá y no vieron.

Pero se ve que la vida del artista (y de casi todos) es así: te fue bien allá, ¡qué bueno que sos!

Orozco-Barrientos golpeó todas las puertas que pudieron pidiendo ayuda para juntar fondos para el viaje, y las escasas que se abrieron no fueron precisamente mendocinas. Pero ya está, fueron a Las Vegas y se codearon con sus colegas. Ya juegan en las grandes ligas y es más que merecido.

Pero acá, en Mendoza, quedan decenas, cientos, miles de artistas que son tan talentosos como el querido dúo. ¿También tendrán que irse afuera a demostrar lo bueno que son para poder ser considerados en su tierra? Hasta ahora, la clave del éxito es esa y es todo un despropósito.

Hay que dar un paso adelante y quiero dar una buena noticia: muchos ya lo están dando. Hay salas locales que semana a semana se llenan para disfrutar de los nuestros. El teatro Independencia se abre de par en par para los de acá, y el teatro Plaza y el teatro Ducal y el Armando Tejada Gómez también lo hacen. Y eso es más que bueno.

Quedan las viejas costumbres y es hora que, de a poco, las vayamos desterrando. Tenemos grandes artistas y gran público. ¿Qué más se puede pedir para crecer como pueblo culturalmente hablando?