300 días con Lobos
No nos referimos a la famosa película estadounidense, sino a algo más cercano, a los 300 días que Luis Lobos lleva a cargo de la intendencia de Guaymallén. Trescientos días donde el plan de gestión y la planificación fueron reemplazados por la improvisación y el desmanejo. Lejos parece estar la protesta realizada, a inicios de año, en su fiesta de casamiento por empleados municipales contratados que fueron cesanteados porque lo que siguió fue sin lugar a dudas mucho peor.
El concejal justicialista devenido en intendente no dudó en revolucionar el municipio con ideas de una Europa que lo encandiló, y quiso materializarla en un Guaymallén que las propias gestiones vienen relegando hace varios años; ya resulta difícil explicar la función de Lobos en la comitiva que acompañó al gobernador a Londres, pero aún resulta más difícil entender las "innovaciones" que de allí trajo. Sin dudas la que más reparo social y público encontró fue la de cercar las plazas y espacios públicos creyendo encontrar allí un alivio al problema de deterioro de las mismas, casi como Leónidas cuando intento armar una barrera para impedir el avance de su enemigo por Termópilas, sin entender que las respuestas está en más luminaria, más inversión y en crear un sentido de pertenencia vecinal hacia esos espacios abiertos.
Días después del escándalo de las plazas cercadas el enemigo fue otro: las carretelas. Lobos buscó la eliminación total de éstas de la esfera municipal, sin presentar si quiera un plan alternativo de transporte y trabajo para aquellos que hacen de las carretelas su medio de vida, volviendo a mostrar falta de solvencia y de capacidad para solucionar los problemas de los guaymallinos. Otro"ambicioso proyecto" del concejal a cargo del Ejecutivo fue el terminar con los problemas de basura en Guaymallén. Cualquier intendente con capacidad y algo de racionalidad hubiese invertido en más personal y mejores herramientas para realizar la labor de mantenimiento de la higiene municipal; sin embargo Lobos no. Él decidió que el mejor camino era el escrache y la multa, por eso se propuso utilizar su muro de Facebook para inculpar a los vecinos mostrando por enésima vez que el teatro del absurdo es lo que mejor le queda, y que la gestión de un municipio con más de 283.000 habitantes lo sobrepasa.
A esta altura del partido, el desmedido e innecesario gasto que significó para el municipio la Copa América de Indoor Show, y el futuro mundial del mismo no pueden asombrarnos. Con esta misma lógica tampoco pueden ser de nuestro asombro el arbitrario aumento de las dietas que le otorgó a los directores del municipio, y a los ediles del mismo (pero que éstos renunciaron), a demás, de la creación de nuevos funcionarios. Hay algo que la gestión Lobos ha dejado claro y en su poco compromiso con la realidad y su elevado nivel circense a la hora de gobernar.
A todo esto le podemos sumar la noticia del robo de un auto oficial a un funcionario en la puerta de su domicilio, que la biblioteca Almafuerte popular esta por cumplir su cuarto aniversario desde su cierre, que la Dirección de Desarrollo Social no puede entregar certificados de discapacidad ni emitir abonos por falta de internet, etc.
Volviendo al paralelismo con la película estadounidense en la que la esposa de Leonidas va a luchar contra Persia para salvar el honor de su marido y su pueblo, Luis lobos, le creó a su esposa el cargo de Subsecretaria de Gabinete, también, para que salve su honor.
En Guaymallén no existen elefantes gigantes ni monjes poderosos como los que enfrentó Leónidas en Esparta, el Concejal lobos para defender a su pueblo debe, simplemente, hacerle frente a problemas cotidianos y mucho mas terrenales. Desde la Agrupación Alem, espacio de la Unión Cívica Radical le proponemos que baje al HCD y les dé explicaciones a sus pares en asamblea, porque el estar a cargo del Ejecutivo no lo hace intendente. A la vez invito a los vecinos, en primer lugar, a que juntos empujemos a que esta asamblea se realice, y en segundo lugar, los invito a que participen de la misma y se involucren, reclamándole a sus representantes coherencia, trabajo y por supuesto capacidad para resolver los problemas que día a día azotan al municipio de Guaymallén.