Opinión
Pestes
La dictadura de Cristina. La democracia de Merkel en Alemania. La ley de medios a medias o la eficiencia de Piñera, el Macri chileno. El legado de Néstor o la teatralidad periodística investigativa de Jorge Lanata. El indio Solari en Mendoza con 120 mil tipos o la axelización de la nada. Los perros que cagan en tu puerta bosta líquida.
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Mejor es peor. No hay cura y el que hay se morfa niños envueltos. El papa de todos y todas, sus milagros, ya, tan pronto, como Tusan. El recuerdo del amigo muero en Portugal. Senegaleses en Mendoza, muchos. La atomización de las bandas políticas. El arreglo por arriba de lo que no se plantea abajo. Los puentes, colgantes.
El futuro o el porvenir, largos, abstractos, como el amor. Los ojos de una mujer coreana como lanzas perdidas, errática mirada de un cine donde los actores miran a los espectadores, sentados, y la película son ellos, los que fueron al cine y no lo saben. El techo con estrellas pintadas iguales a las estrellas en el cielo celoso.
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Una pandemia, una peste, un plan de gobierno de una intendencia con 3.500 habitantes jipis, en el sur, donde hay más cabras y ovejas que humanos. La guerra del fuego. La guerra del agua en un par de décadas. Las bases militares de EEUU en Sudamérica. Los paraguayos que murieron de a miles en la vergonzosa guerra de la triple alianza. Mitre, hijo de mil puta, fundaste La Nación tipeada con sangre.
Batallas culturales de poca monta. Excepto Fito que gana mucha guita por decir dos boludeces a favor del gobierno. Circo Beat. Feria del libro del ninguneo de los autores locales. Espectáculo y cultura. Pensar en nada. Leer libros con páginas en blanco y escupir cada hoja. Así empezamos la primavera de los pezones de nieve.
La jotapé, la jota, el jote, la joda, la juventud de jolgorio. Pelotudos como yo. Foristas que no hay poronga que les venga bien. Odio. El odio existe y el amor no. Digamos la posta. Todos necesitamos odio, un psicólogo, pastillas para dormir y una descarga orgásmica por semana. Hasta las monjas. Hasta las bolas, están, recluidas. Pero aprovechan la escoba, como las brujas, para frotarse.
La noche que engaña y no giña. El sol rodando desde el oriente hacia el oeste. Aconcagua televisión. No, mejor un Súper Canal. Guillemos Vila y Daniel Vilas. Da igual.

