Opinión
Una buena elección, nada más
No podría haber sido de otra manera. Los medios se sorprenden positivamente con el porcentaje obtenido por el Frente de Izquierda en Mendoza. Les viene al dedillo en la histórica retórica oportunista. Todo lo que emerja desde polos antiperonistas será bienvenido y recibido con bombos y platillos por los medios. El resultado obtenido por el FIT es indiscutiblemente excelente dadas las escasísimas posibilidades financieras para hacer una campaña a la altura de los partidos tradicionales. Eso no se discute. Lo que sí creo que hay que discutir es la forma de presentar ese 7%. Si bien es un buen resultado, la izquierda, ésa, es abismal. Funcional a la derecha y elogiada hoy por la derecha. Rosales dijo que ese 7% es una forma de protesta al gobierno. Y algo de eso hay cuando ni los gansos ni Iglesias ni Montbrum y mucho menos Cassia pudieron canalizar la protesta en las urnas. Inflar a la izquierda es en la coyuntura aprovechar el clima gorila y antiperonista que se ha instalado en la Argentina y sobre todo en Mendoza, tan bienuda, tan de viejas jugadoras de casino. Cobos es una representación simbólica patética de lo que puede una sociedad construir como auto-representación. Y la izquierda, que no mete miedo al poder real, es ensalzada por ello mismo. Porque contribuye al establishment que necesita de un falso democratismo burgués para luchar contra los populismos transformadores y mostrar diversidades. El Peronismo es una bolsita de gatos en Mendoza. Se pisan los talones y ya están alejándose de Cristina pensando en una derrota en octubre. Los pechofríos en el kirchnerismo purista no saben qué hacer. Se juntan pero para rezar las 100 verdades de la década ganada. Y no interpelan más que a la bandita que tienen cerca, periférica, contenida por el discurso antibarbarie contra los intendentes. La izquierda ha hecho una buena elección pero nada más. No da ni para ilusionarse porque la izquierda se autoboicotea en dos meses cuando entren en la discusión anti parlamentaria (el congreso es burgués, un aparato burgués en las democracias liberales y no lo toman en serio) porque entre ellos se pelean y se devoran desde adentro. La izquierda es paranoica por definición. Ahora bien, los medios tendrán letra y difundirán reportajes y fotos del pibe porque les sirve, hasta que no les sirva.
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