Opinión
Cobos, el hombre coyuntura
Julio Cobos nace todos los días. Es un hombre sin pasado, no cuenta hacia atrás, nada de lo que algunos tendenciosos kirchneristas pretenden observar sobre sus prácticas. Nada de ello. Cobos nace, y con él muere su pasado, sus actos, su fe y hasta su militancia política.
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Cobos no viene de ningún lado, ni de la derecha ni de la izquierda, ni del centro, ni de arriba ni de abajo. La más patética nueva política. La más oportunista. Son de esos que-como refiere el cuento- si encuentra a un grupo de hombres pegándole a un solo tipo, él se mete a apoyar al grupo de hombres, para pacificar nomás.
Julio Cobos no fuma, no bebe, no habla demasiado, “no positivo” para unos, “positivo” para otros. El problema es que por ahora, quienes acompañan trotando a Cobos, no saben bien a dónde se dirige el líder del pelotón de maratonistas, sin embargo lo siguen porque, si Cleto trota, es por algo.
En Cobos se refleja el anti intelectualismo, el pragmatismo y la anti oralidad de la política. Valores de los sectores medios que rápidamente se desesperan y entran en pánico cuando las papas queman. El producto de la ficción del consenso. El efecto ideológico conservador que nace para frenar los cambios. Como será que no tiene historia que propuso que los jóvenes vuelvan a los cuarteles.