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Opinión

El fascismo de la libertad

Ellos pueden cagar a patadas a los periodistas de 678 y está bien. El fascismo de la libertad funciona realmente cuando se activan los dispositivos ideológicos y de clase. Si la clase media se asusta, el país se asusta. Porque los medios son la clase media. Los medios son el partido político de la clase media toda vez que el radicalismo desaparece.
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Ser liberal en el más profundo sentido de la acepción es respetar y promover la diversidad de género, sexual, política, de pensamiento, artística y cultural. Entre otras dimensiones que toda sociedad integra. Pero resulta que aquí los liberales son más bien fascistas. Y no hablo del Partido Demócrata –los gansos están arraigados a la tierra santa de Mendoza- ni de lo que pueda considerarse de derecha.

Hablo de los liberales, o mejor, de la falsa ideología liberal que circula en los medios, reproducen los periodistas y muchos intelectuales. El fascismo de la libertad está inscrito en el imaginario social en estado latente. ¿Cuándo se activa? Cuando aparece un Testigo de Jehová y no quiere una transfusión de sangre y se va a morir. O cuando te prohíben fumar hasta en la calle. Ni hablar del suicida. ¿Hasta dónde podemos intervenir sobre la libre de decisión de un tipo que se quiere incinerar en plena Plaza Independencia? “Hasta que afecte derechos de terceros”, dirán.

Al que realiza un intento de suicidio lo meten a un psiquiátrico o lo mandan a una clínica de rehabilitación. Al que quiere una muerte digna lo juzgan. Al que se droga lo meten en cana y al gil que tiene cuatro plantas de porro también. A los que quieren protestar por lo que sea lo reprimen; eso sí, no vi nunca que reprimieran a la burguesía u oligarquía terrateniente cuando se moviliza con cacerolazos top en capital federal o cortan rutas para desabastecer al país.
Ellos pueden cagar a patadas a los periodistas de 678 y está bien. El fascismo de la libertad funciona realmente cuando se activan los dispositivos ideológicos y de clase. Si la clase media se asusta, el país se asusta. Porque los medios son la clase media. Los medios son el partido político de la clase media toda vez que el radicalismo desaparece. Por eso hoy los medios son la clase media. Los medios defienden los intereses de los grupos económicos más concentrados y juegan también a la especulación.

Y la clase media se suma al espanto. Se activa el dispositivo. Aparece el fascismo de la libertad condenatorio. No te mates, no de drogues, no enloquezcas, no te niegues a una transfusión de sangre, no fumes, no chupes, no tengas sexo, solo excítate con la erótica del capitalismo. No tengas muchos hijos si sos pobre, no abortes, no te diviertas demasiado, solo lo suficiente para paliar la angustia del endeudamiento de la vida. Votá, pero no te fundamentalices con una idea.

En Europa está inconscientemente prohibido ser musulmán, pero como no lo logran, prohíben el velo en las mujeres. La diversidad hoy en Europa es una amenaza terrorista. La etnia y el color de piel también.

En América Latina hay un país que toda la oposición política argentina toma de modelo y jamás tuvo un presidente negro. Solo permiten un pelé o un Neymar, pero en el fútbol. La libertad es blanca. La libertad es la imposición. Nos obligan a ser libres para castigarnos.

El capitalismo es libre… de hacer lo que necesite en cada coyuntura histórica.