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Opinión

Moyano vs. Cristina: una falsa contradicción

Hay que reconocer algo señoras y señores. En esta el gobierno se equivocó con el ninguneo y la indiferencia a la CGT. Se creó para sí un conflicto al pedo. Porque si bien no todos los trabajadores son Moyano, es la CGT de Moyano la que bancó este proceso desde 2003. Y me parece que deberían haberse creado puentes de diálogo antes que esto sucediera.
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“Y vuelve la mula al maíz”, reza el dicho popular. ¿Qué es el peronismo? ¿Hasta dónde llegan sus fronteras? ¿Qué es ser un traidor en el peronismo? Si la columna vertebral del movimiento histórico fue desde la hora 0 el movimiento obrero, ¿son hoy los trabajadores sindicalizados quienes ejercen esa traición? ¿Quiénes fueron los únicos que salieron en defensa de Perón tras los bombardeos en Plaza de Mayo perpetrados por Isaac Rojas? ¿Los intelectuales, los estudiantes, los sectores medios, la oligarquía terrateniente, la UIA, la CGE? ¿Quienes salen a poner el pecho cuando las papas queman? ¿Se puede decir abiertamente que Hugo Moyano, Piumato, Héctor Recalde, entre otros, son traidores? ¿Qué CGT y qué sindicalismo resistió al neoliberalismo en los 90 cuando la mayoría del peronismo menemista de la mano de liberales como el propio vicepresidente Boudou (jovencito por entonces pero militante de la UCeDé de Álvaro Alsogaray) impulsaba el mayor desguace de la historia en el Estado, garantizaba las condiciones para la destrucción de la Industria Nacional, dejaba a millones de laburantes sin trabajo, impulsaba la emigración de la clase media a Europa o a EEUU e intentaba arancelar la Universidad Pública y despolitizaba la vida cotidiana?

Memorias del pasado y del presente. Signos de época inconfundibles. No hay que perder la memoria. Por eso hoy Moyano no es un Frankenstein como lo definió el camaleónico periodista de C5N Eduardo Feinmann el jueves por la tarde. Hoy muchos se encargan de demonizar a Moyano y a su poder sindical, y aclaro que no estoy de acuerdo con las medidas que toma, tan extremas, casi vengativas. No lo banco en esta. Mucho menos que esto le sirva a la oposición política y mediática para frotarse las manos. Cristina conducción es la consigna y el eje, y todos alineados.

Pero hay que reconocer algo señoras y señores. En esta el gobierno se equivocó con el ninguneo y la indiferencia a la CGT. Se creó para sí un conflicto al pedo. Porque si bien no todos los trabajadores son Moyano, es la CGT de Moyano la que bancó este proceso desde 2003. Y me parece que deberían haberse creado puentes de diálogo antes que esto sucediera. Le están regalando el poder sindical a la oposición política que está adentro del kirchnerismo. A Scioli concretamente. Lo empujan a Moyano a que se vaya con Scioli. Y la estrategia debería ser la contraria.

No me gusta para nada que la vieja guardia sindical que estuvo con la CGT de Daher apoyando las privatizaciones de Menem ahora la juegue de oficialista en la interna del 12 de julio. Ni mucho menos que Manzano ronde los pasillos de la Rosada, ni que supuestos kirchneristas militantes estén haciendo sus negocios con este proceso.

También es claro que en todo proceso hay matices y la realidad nunca es pura. Y justamente por eso, porque la realidad no es pura, creo que millones de laburantes tienen derecho a pujar por la renta nacional que todavía les es desfavorable. Quizá no sea esta la manera de la mano de una pulseada peligrosa para ver quién es más fuerte. Si Moyano o Cristina. Falsa contradicción. La contradicción es capital-trabajo. Y todo gobierno se ve metido de lleno en esa contradicción. Este gobierno no se sostiene con La Cámpora ni con militantes por facebook. Se sostiene en las calles también, pero luchando y no solo escuchando a Calle 13 o a Santaolalla o a León Gieco o a Víctor Heredia. Mucho menos a la roncha de Rolando. Y menos que menos con los covers de Amado.

A este gobierno, si profundiza el modelo, lo bancarán primero que nadie los trabajadores quienes son los que por su lucha han logrado conquistas sociales a lo largo de la historia. Moyano es una circunstancia, pero lo que representa Moyano no.

Ojo, a veces pareciera que el gobierno imitara al alfonsinismo de los de los 80. Muchos frentes abiertos de conflicto sin cerrar. No olvidemos que los supuestamente más férreos defensores (gobernadores de provincia) mañana se van con Scioli, si la cosa pinta para ese lado. El modelo nacional y popular se construye con los laburantes organizados. No con estudiantes e intelectuales, solamente.