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Opinión

El inconsciente de la burguesía y el mensaje de las cacerolas

Y en los tiempos libres tienen sus bailantas y cumbancheras noches de olvido. Vino barato con clonazepan, paco y merca podrida, porros con cerveza a granel. Asadito de oferta con más grasa que carne. No tienen derechos, ¿por qué habrían de tenerlos?
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Y resulta que los pueblos son brutos. No tienen educación, no se las dan, ni tienen buenas conductas cívicas a la hora de votar, no tienen méritos, no tienen remedio. Son clientelas de los populismos que por un plan social y un chori apoyan al gobernante. No tienen además ambiciones, no quieren ahorrar en dólares, no piensan en viajar al extranjero, jamás aspirarán a un yate o a una casa de fin de semana en la playa o en la montaña rusa. Son vagos.

Viven con lo justo, tienen cinco, seis, siete hijos. Algunos no van a la escuela. Cuando se ganan unos mangos se los gastan en un plasma o en una Xbox 360 o una WII U para pasarse el tiempo al pedo. Rústicos y sin valores. Negros y de clase negra, ángeles negros con alas negras que irán a parar a un cielo negro poblado de tormentas negras; a un cielo cerrado a punto de explotar y vomitar parias sociales.

Solo se movilizan cuando les tocan sus mitos paganos. Creen en San Expedito, en el Gauchito Gil, en la Difunta Correa. Se persignan cuando pasan por una iglesia. Tienen la churrasquera con velas y virgencitas de yeso que compran en la calle San Juan, creen en dios a su manera, en mil dioses, en mil santos.

Son todos iguales estos pueblos. Argentinos, chilenos, uruguayos, peruanos, bolivianos, brasileros, venezolanos, ecuatorianos, nicas, hondureños, guatemaltecos, salvadoreños, mexicanos, cubanos, puertorriqueños, costarricenses. Analfas. Son muchísimos encima. No tienen paz.

Reeligen a presidentes demagógicos. Les gusta la cárcel social a la que los someten. En su imaginario Jesús murió por ellos. La oficialidad eclesiástica les saca la guita los domingos, cada vez menos porque ya no van casi a la iglesia. Porque chupan y se resaquean los fines de semana. Y dios no los protege más. Y está bien porque se lo merecen. Tienen que escarmentar de una buena vez.

Cuando entran en cólera rompen todo, roban supermercados holandeses y franceses, destruyen bancos imperiales. Y como hacen todo eso, serán reprimidos con toda la fuerza de la ley, y los matan en la calles, los dejan tirados como perros aplastados en el pavimento social.

Igual, todos los días, la policía se encarga de ejecutar el mandato de la burguesía: por sospechosos, por portación de rostro, por mal vestidos; y terminan en cana fin de semana tras fin de semana.

No van al paraíso, ¡Ni a Valparaíso!, es que el paraíso es un lugar ya vendido, está reservado, está destinado a las almas nobles que padecen en la tierra a esa manga de iletrados. Para ellos, sólo la tierra, arrasada por patrones de estancia, esclavos de la soja y la vid extranjera, de las minas a cielo abierto y cerrado.

Y en los tiempos libres tienen sus bailantas y cumbancheras noches de olvido. Vino barato con clonazepan, paco y merca podrida, porros con cerveza a granel. Asadito de oferta con más grasa que carne. No tienen derechos, ¿por qué habrían de tenerlos?

Es más, los derechos conquistados deberían quitárselos. Y restituírselos a la gente decente, la gente que necesita imperiosamente dólares para conocer el mundo y transmitir sus experiencias por Twitter. La gente honrada desea abrir la economía al mundo y que entren los insumos de calidad del exterior para que un médico-empresario que tiene la última tecnología en ecografías pueda hacerlas en 4D, así progresamos de una buena vez. Con lo bien y hermosos que se ven los bebés…

Para que los necesitados de Ebooks y de Tablets puedan actualizarse cada seis meses, para que los repuestos de autos importados, que también se rompen por la impericia del mercado, no tengan más trabas.

Es un desastre. ¿Cómo hacemos ahora para mandar a los chicos a estudiar a EEUU o a Europa? ¿Cuánto sale un levanta cristales de un Chrysler en dólares?

No señores, es un abuso. Vivimos en una dictadura aislada del mundo. Esto es Cuba.