Opinión
Viene de culo: ¿se viene el postkirchnerismo?
La recuperación económica, política, social y cultural a la que asistimos desde el 2003 a la fecha tiene sobradas pruebas que testifican el mejoramiento en todos los planos de la sociedad nacional. No me encargaré de enumerarlas. Solo invito al lector (especialmente al de clase media) a repasar su propia trayectoria social desde el 2001 hasta nuestros días (además la de su familia y amigos en general) para poner blanco sobre negro.
Te puede interesar
¿La autonomía municipal le puede mejorar la vida a los mendocinos?
Es simple: seguro que cambiaste el auto, te fuiste de vacaciones, creciste en muchos aspectos culturales, hablás con mayor compromiso de política y te interesa el país mucho más que antes. No te quisiste ir del país. Por lo menos la pensaste dos veces cuando te enteraste que Europa es un infierno y EEUU un cementerio de almas perdidas en la mayor estupidez humana que haya experimentado una sociedad civilizada. Te pasaron mil cosas, buenas y malas, como a tod@s. Pero te faltan muchas cosas, necesitás muchas cosas más que no has logrado porque todavía no se han profundizado una serie de cambios estructurales que necesitan realizarse.
Igual el tema siempre será el camino y no el paraje de llegada porque por lo menos desde mi punto de vista, llegar es de alguna manera terminar, finalizar, morir. Una sociedad camina y avanza, se transforma, se revoluciona o retrocede e implosiona. Hoy sabemos quién es quién. En el periodismo y la política esto es más claro por ejemplo. Pero también sabemos que hay muchos que la embolsan y otros que van a parar a la bolsa, a la basura social, a la resaca del sistema.
-
Te puede interesar
La Corte Suprema enciende una luz de esperanza en la selección de jueces
![]() |
Volvamos al país y a Mendoza si quieren. El proceso político y social de los últimos 10 años ha sido una etapa productivísima en muchos aspectos. Pero debió aparecer una voluntad política férrea para que fueran posibles cambios inimaginables en los años noventa. Hoy estamos en un punto de inflexión respecto del devenir político.
Cristina no quiere más. Ha soportado estoicamente no sólo la muerte de su marido sino el embate lastimoso y cruel de los sectores ladinos y especuladores del país. Se ha equivocado por cierto en varias ocasiones, sin embargo va con su nave, la timonea. Qué vendrá después es la pregunta que hoy se está haciendo el mundo de la política y la economía. Quién podrá garantizar que esto no se desmadre cuando Cristina no esté en el gobierno. Quién será el sucesor en el comando del timón.
Más allá que a Boudou lo han agarrado pal cachetazo y les cae como anillo al dedo a Clarín y a la oposición, hay que decir que Boudou es un boludo a pedales. Y que no será él quien tenga el horizonte despejado hacia 2015. El establishment toma nota, saca cuentas, testea. Hace el trabajo fino ahora para ver dónde pondrá sus porotos mañana.
¿Scioli? Es una pregunta que late y ya muchos ven con buenos ojos. Esto significa que la salida post-kirchnerista podrá venir desde el propio peronismo, pero por derecha. Porque a Scioli se le prenderían muchos que hoy están enfrente: Macri, Duhalde, gobernadores que hoy apoyan a Cristina pero que mañana no tendrán ningún prurito en sacar los pies del plató. Imaginarlo da miedo.
Es que son muchas conquistas sociales, aunque falten otros aspectos que el gobierno de la presidenta deberá poner en agenda para profundizar el sentido nacional y popular de su gobierno.
En Mendoza más incertidumbre aún. Con el lanzamiento del neonaranjismo y las mojadas de oreja de Ciurca a Paco Pérez, tan temprano, no sabemos de qué vendrá la cosa. Porque hay aspectos del gobierno de Pérez que dan la pauta de que está a tono con el proyecto nacional y otros que no. Diría la mayoría que no. Son esos elementos culturales de los que se nutren los cambios los que no dan con el piné de este gobierno provincial. Más que paquismo, pacatismo es lo que se ve en el rumbo.
Y los intendentes la tienen más larga que el gobernador. Son pijones y se la muestran en la mesa y piden medírselas con quienes se animen. Y el espacio kirchnerista más auténtico que supo flotar el aire mendocino con la figura de Guillermo Carmona hace unos años se convirtió en un fragmentadísimo espacio de intelectuales que intentan hoy por hoy defenderse con cuchillos tramontina en cada ministerio o en agrupamientos de fines de semana que no se contienen ni agarrándose de las manos unos a otros conmigo (diría el Puma Rodríguez)
El PJ local es solo PJ. Los de afuera, aunque parezcan de adentro, ni la hora.


