ver más

Opinión

Los torpes de la cultura

No hay destino ni sentido prefijado. No se nace artista ni genio ni un carajo. Es el colectivo social y la coyuntura histórica quien te pone ahí, en ese lugar, para decir tal o cual cosa de la realidad. Y las posturas políticas también. Nadie nace líder de nada. La gente te pone, pero también te saca Leo Martí.

Si uno prueba con los mismos números y espera otro resultado es un ignorante. Algo así dijo el tipo ese llamado Einstein. Ignorante no es el analfabeto. Hay una estigmatización generalmente de clase, “racismo de la inteligencia” (Pierre Bourdieu) que denigra al pobre, al proletario sin escolaridad suficiente.

Ignorante es el que sigue probando con los mismos números y espera otro resultado, para reafirmarlo. Es el caso de un funcionario de cultura y su ministra que se encargan de la cultura oficial de los mendocinos (todo con minúscula). Tienen hacia adentro un matete que ni con un Baldasso (ese que está relacionado con el agua en el gobierno) los salvaría de la ignorancia.

Encima menosprecian. Se creen que somos boludos, tarados. Estar o no estar. Qué carajo importa. Dan la vida por algo que no creen. La cultura no pasa solo por un ministerio, tampoco por los diarios. La cultura pasa por la vida misma. El pueblo “hace”la cultura y la construye y “crea” a sus artistas para que lo expresen, nunca al revés. Por eso ningún escritor, poeta, músico, escultor, pintor, bailarín, fotógrafo, cineasta, entre otros, debiera sentirse un “genio” tocado por una vara mágica.

No hay destino ni sentido prefijado. No se nace artista ni genio ni un carajo. Es el colectivo social y la coyuntura histórica quien te pone ahí, en ese lugar, para decir tal o cual cosa de la realidad. Y las posturas políticas también. Nadie nace líder de nada. La gente te pone, pero también te saca, Leo Martí.