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Opinión
Al propietario de la Feria del Libro de Mendoza
Graciela Maturo no viene de la derecha, viene como especialista en Leopoldo Marechal a dar dos conferencias sobre el que fuera Director Nacional de Cultura del propio Perón, escritor silenciado y prohibido por su adhesión al peronismo. Leopoldo Marechal es una de las obsesiones académicas de la Dra. Graciela Maturo, y no es común que en estas tierras alguien nos venga a hablar de Marechal.
Hace rato que se viene la Feria Provincial del libro de Mendoza. Se viene desde el año pasado cuando se decidiera que la misma se realizaría en el nuevo Centro o Palacio de la Cultura Julio Le Parc. Bueno, tanto se vino que ahora realmente se asoma. Desde el martes 16 de octubre que arranca hasta el 4 de noviembre.
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El nuevo sitio constituye la gran novedad de la Feria, tanto que será más importante que la Feria. La gente esta vez tendrá ese adicional toda vez que en lugar de ir solo a pasear a la Feria y/o asistir a alguna de las charlas o presentaciones de libros, podrá disfrutar de lo que parece, según indican, de un nuevo espacio que la cultura local se merece: un gran Centro Cultural que lleva por nombre Julio Le Parc (el lúdico artista mendocino y genial embajador artístico argentino ante el mundo).
Pues bien, esta vez la Feria del libro tendrá ese plus de goce, lo demás será la excusa.
Imagino a muchos mendocinos en sus casas, interesados con la cultura diciendo ¿ché, vamos a conocer el edificio donde se hará la Feria del libro? Otros, más específicos irán a charlas de referentes importantes de la cultura no local, algo así como las vedettes de toda Feria, que vienen a darle el barniz de legitimidad que nunca pueden darle los escritores locales. Eso se sabe, siempre, o como siempre, los escritores locales son convidados de piedra a la Feria PROVINCIAL del libro. Y no es que despotrique contra los visitantes, por el contrario, bienvenidos a todos y a todas. Gusten más o gusten menos, aquí en Mendoza, se los espera con los brazos abiertos.
Imagino a muchos mendocinos en sus casas, interesados con la cultura diciendo ¿ché, vamos a conocer el edificio donde se hará la Feria del libro? Otros, más específicos irán a charlas de referentes importantes de la cultura no local, algo así como las vedettes de toda Feria, que vienen a darle el barniz de legitimidad que nunca pueden darle los escritores locales. Eso se sabe, siempre, o como siempre, los escritores locales son convidados de piedra a la Feria PROVINCIAL del libro. Y no es que despotrique contra los visitantes, por el contrario, bienvenidos a todos y a todas. Gusten más o gusten menos, aquí en Mendoza, se los espera con los brazos abiertos.
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El tema es remanido y está en los convidados de piedra: los escritores locales. No es mendocinismo catalán separatista el espíritu que insta a escribir es nota. No, para nada. Repito, bienvenidos los invitados a la fiesta. Iremos.
La pregunta es la misma: ¿quién sabe dónde y quiénes? ¿Dónde sale quienes estarán y en qué lugares de ese Palacio? Me refiero a los cortesanos, a los escritores mendocinos que harán de cortesanos de la Feria. ¿Cómo se llaman? ¿Dónde podremos encontrar la programación que indique que tal o cual expondrá y presentará su libro? Porque hasta ayer no encontré en ningún sitio on line ni en ningún diario de papel la programación.
Creo que deberían haber sido más explícitos en el Ministerio de Cultura y plantear que cada autor local deberá autogestionarse la convocatoria y la difusión de su presentación. Es más claro, honesto y transparente.
Me llegan por mails de los propios autores la invitación. Y no como refuerzo a la difusión oficial del Ministerio, al contrario, es la única que les queda a los escritores anónimos e innombrables.
Autogestionarse. Y no se trata de una cuestión ideológica como lo planteara el alto funcionario Leo Martí en la polémica nota en Diario Los Andes, el domingo 14/10 sobre quienes son serios y quienes no para estar en la Feria. Comentarios infelices de un funcionario que debiera ponerse a la altura de las circunstancias y comprender que la diversidad es lo que hace que una Feria sea una Feria.
En esa nota Martí se excedió en decir algunas cosas. Entre otras, estigmatizar a la escritora y crítica literaria mendocina afincada en Buenos Aires, Graciela Maturo, considerándola de derecha, “que viene de la derecha y representa otras ideas”.
Graciela Maturo no viene de la derecha, viene como especialista en Leopoldo Marechal a dar dos conferencias sobre el que fuera Director Nacional de Cultura del propio Perón, escritor silenciado y prohibido por su adhesión al peronismo. Leopoldo Marechal es una de las obsesiones académicas de la Dra. Graciela Maturo, y no es común que en estas tierras alguien nos venga a hablar de Marechal. Además, Graciela Maturo, para información del alto funcionario, sufrió la persecución, como Marechal, por ser peronista tras el golpe del 55. Graciela Maturo fue, es y será peronista, más allá de las coyunturas de la historia. Amiga personal de Antonio Di Benedetto, de Cortázar, de Alejandra Pizarnik, de Abelardo Ramos, entre otros tantos. De muchos “malditos” de la cultura nacional como señala el historiador Norberto Galasso.
En las duras noches de 17 años de proscripción del peronismo, Graciela Maturo se juntaba y departía con todos ellos. Su primer esposo fue el poeta Alfonso Sola González, también peronista, académico, poeta. También perseguido por ser peronista. Por ello, los dichos del funcionario Martí, integrante de un gobierno peronista, son infelices e irrespetuosos con la historia del peronismo y con los que dieron la vida por la cultura nacional.
Tildar de derecha a Graciela Maturo es no conocer la historia o por lo menos no respetarla.
Graciela Maturo fue y es una mujer peleadora, madre de seis hijos y decenas de nietos y bisnietos que hoy con 84 años, y una lucidez e inteligencia sorprendentes, nos viene a dar su testimonio de vida, ofrecer sus investigaciones por amor a la literatura, la poesía y la cultura argentina. Igual, ella habla por sí misma, y seguramente esta polémica no es de su gusto porque ella está interesada en otras cosas, seguramente esté preparando sus conferencias y su viaje a la Mendoza que tanto ama, a su Dorrego otoñal y remanso que la cobija cuando vuelve a su primer amor. De eso habla cuando nos carteamos. De su amor incondicional por Mendoza.
Es una mujer apasionada por la vida, y la literatura es su vida. Que el dueño de la Feria del libro diga que viene de la derecha se asemeja más a los dichos de un casseteado militante secundario y no a un funcionario de un Ministerio gubernamental. Y además porque no es una buena forma de presentar a quien en su vida militante y cultural ha demostrado respeto por la diversidad con gran altura. Repito, amiga personal de Cortázar, Di Benedetto –a quien visitó agonizando en un hospital en sus últimos días- escritores no peronistas, a quienes respetaba y quería. Por lo menos debería pedirle disculpas públicamente y honrar a nuestros escritores, a los que tilda de derecha o manda a cuarteles de invierno en la difusión de una Feria que es de todos los mendocinos.
Creo que deberían haber sido más explícitos en el Ministerio de Cultura y plantear que cada autor local deberá autogestionarse la convocatoria y la difusión de su presentación. Es más claro, honesto y transparente.
Me llegan por mails de los propios autores la invitación. Y no como refuerzo a la difusión oficial del Ministerio, al contrario, es la única que les queda a los escritores anónimos e innombrables.
Autogestionarse. Y no se trata de una cuestión ideológica como lo planteara el alto funcionario Leo Martí en la polémica nota en Diario Los Andes, el domingo 14/10 sobre quienes son serios y quienes no para estar en la Feria. Comentarios infelices de un funcionario que debiera ponerse a la altura de las circunstancias y comprender que la diversidad es lo que hace que una Feria sea una Feria.
En esa nota Martí se excedió en decir algunas cosas. Entre otras, estigmatizar a la escritora y crítica literaria mendocina afincada en Buenos Aires, Graciela Maturo, considerándola de derecha, “que viene de la derecha y representa otras ideas”.
Graciela Maturo no viene de la derecha, viene como especialista en Leopoldo Marechal a dar dos conferencias sobre el que fuera Director Nacional de Cultura del propio Perón, escritor silenciado y prohibido por su adhesión al peronismo. Leopoldo Marechal es una de las obsesiones académicas de la Dra. Graciela Maturo, y no es común que en estas tierras alguien nos venga a hablar de Marechal. Además, Graciela Maturo, para información del alto funcionario, sufrió la persecución, como Marechal, por ser peronista tras el golpe del 55. Graciela Maturo fue, es y será peronista, más allá de las coyunturas de la historia. Amiga personal de Antonio Di Benedetto, de Cortázar, de Alejandra Pizarnik, de Abelardo Ramos, entre otros tantos. De muchos “malditos” de la cultura nacional como señala el historiador Norberto Galasso.
En las duras noches de 17 años de proscripción del peronismo, Graciela Maturo se juntaba y departía con todos ellos. Su primer esposo fue el poeta Alfonso Sola González, también peronista, académico, poeta. También perseguido por ser peronista. Por ello, los dichos del funcionario Martí, integrante de un gobierno peronista, son infelices e irrespetuosos con la historia del peronismo y con los que dieron la vida por la cultura nacional.
Tildar de derecha a Graciela Maturo es no conocer la historia o por lo menos no respetarla.
Graciela Maturo fue y es una mujer peleadora, madre de seis hijos y decenas de nietos y bisnietos que hoy con 84 años, y una lucidez e inteligencia sorprendentes, nos viene a dar su testimonio de vida, ofrecer sus investigaciones por amor a la literatura, la poesía y la cultura argentina. Igual, ella habla por sí misma, y seguramente esta polémica no es de su gusto porque ella está interesada en otras cosas, seguramente esté preparando sus conferencias y su viaje a la Mendoza que tanto ama, a su Dorrego otoñal y remanso que la cobija cuando vuelve a su primer amor. De eso habla cuando nos carteamos. De su amor incondicional por Mendoza.
Es una mujer apasionada por la vida, y la literatura es su vida. Que el dueño de la Feria del libro diga que viene de la derecha se asemeja más a los dichos de un casseteado militante secundario y no a un funcionario de un Ministerio gubernamental. Y además porque no es una buena forma de presentar a quien en su vida militante y cultural ha demostrado respeto por la diversidad con gran altura. Repito, amiga personal de Cortázar, Di Benedetto –a quien visitó agonizando en un hospital en sus últimos días- escritores no peronistas, a quienes respetaba y quería. Por lo menos debería pedirle disculpas públicamente y honrar a nuestros escritores, a los que tilda de derecha o manda a cuarteles de invierno en la difusión de una Feria que es de todos los mendocinos.
Graciela Maturo habla sobre Marechal por elortiba