|
Opinión
Cuando nunca piden una segunda opinión
"¿Será autosuficiencia, soberbia o una mezcla de ambas? La actitud oficial de demostrar que el Gobierno solo, como el buey, bien se lame tuvo en estos días ejemplos que bordearon lo patético: el mejor ejemplo de que nunca necesitan una segunda opinión lo dio la jefa del Ejecutivo que fue, por paradoja, la más perjudicada: un “falso positivo” le extirpó la tiroides y se la operó sin pedir una segunda opinión".
La columna completa en Perfil