Opinión
Todavía ausente, Néstor, Cristina te devuelve a nuestros brazos
Sí, mejor es que teman. Teman. Esta vez el miedo será de ustedes, los que nos inculcaron la ideología del miedo. Nosotros ya no lo tenemos, estamos sueltos, livianos. Somos más, somos la reparación y no la revancha. Somos el amor y no la guerra.
Y el país se cambia de ropa, se saca, un invierno, perro agosto.
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Es un cariño escucharla, a ella, en el púlpito, con la voz quebrada, que quiebra, y, anuda, la garganta.
Sí, es MI PRESIDENTA, Cristina entre todas las mujeres. Nuestra argentina linda, morocha, inteligente-mente despierta, ya, de la sombra del algarrobo esbelto, mechudo, pleno de trompitos perfumados.
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Se levanta y nos levanta, nos ama, la amamos, no podrán detener tanta Cris-pasión. Vendaval de almas en pena, que bate el viento, que caen y se encumbran, que lloran y ríen.
No. Jamás podrán detener-nos.
Ella y él, (querido Néstor) aunque no les guste a los de siempre, a los conocidos desagradecidos. Que encima, se la llevan en bolsa y viajan en aviones brillosos y después le desean el cáncer.
Cristina, nuestra líder espiritual, abnegada, estoica, corajuda, testaruda, tozuda; está desnuda el alma, sus pies suaves, posan, pisan, firme. Y abajo y arriba, un pueblito que tiene luces, un barrio que tiene gas natural, o cloacas, para que la mierda circule, y lejos se vaya de nosotros.
Un nieto más, una sentencia de justicia y no aniquilamiento estatal. Solo gracias querida presidenta, ya entraste en la historia grande de la patria. A los codazos y a los sopapos, como entran lo que tienen vedado el paso, como maestra.
No la toquen, no la molesten, no la jodan. No se metan con ella porque somos todo un pueblo que saldrá a las calles.
Sí, mejor es que teman. Teman. Esta vez el miedo será de ustedes, los que nos inculcaron la ideología del miedo. Nosotros ya no lo tenemos, estamos sueltos, livianos. Somos más, somos la reparación y no la revancha. Somos el amor y no la guerra. Somos también la lucha de clases. Somos el peronismo, el kirchnerismo, el socialismo nacional, el movimiento obrero, los estudiantes, los docentes, los artistas, los campesinos, los comerciantes, los de los barrios.
Y todos saldremos cuando haya que salir a defender o a bancar.
No. Ni se les ocurra tocarla. Estamos más de pie que nunca. Las mujeres están armadas hasta los dientes, y los hombres compañeros dejaremos los cuerpos en fila para que no las roce una maldita bala oligarca.
Ella y él, (querido Néstor) aunque no les guste a los de siempre, a los conocidos desagradecidos. Que encima, se la llevan en bolsa y viajan en aviones brillosos y después le desean el cáncer.
Cristina, nuestra líder espiritual, abnegada, estoica, corajuda, testaruda, tozuda; está desnuda el alma, sus pies suaves, posan, pisan, firme. Y abajo y arriba, un pueblito que tiene luces, un barrio que tiene gas natural, o cloacas, para que la mierda circule, y lejos se vaya de nosotros.
Un nieto más, una sentencia de justicia y no aniquilamiento estatal. Solo gracias querida presidenta, ya entraste en la historia grande de la patria. A los codazos y a los sopapos, como entran lo que tienen vedado el paso, como maestra.
No la toquen, no la molesten, no la jodan. No se metan con ella porque somos todo un pueblo que saldrá a las calles.
Sí, mejor es que teman. Teman. Esta vez el miedo será de ustedes, los que nos inculcaron la ideología del miedo. Nosotros ya no lo tenemos, estamos sueltos, livianos. Somos más, somos la reparación y no la revancha. Somos el amor y no la guerra. Somos también la lucha de clases. Somos el peronismo, el kirchnerismo, el socialismo nacional, el movimiento obrero, los estudiantes, los docentes, los artistas, los campesinos, los comerciantes, los de los barrios.
Y todos saldremos cuando haya que salir a defender o a bancar.
No. Ni se les ocurra tocarla. Estamos más de pie que nunca. Las mujeres están armadas hasta los dientes, y los hombres compañeros dejaremos los cuerpos en fila para que no las roce una maldita bala oligarca.


