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Opinión
Hijos del Liceo gobiernan la provincia
A la provincia la gobiernan los que ya ganaron hace años. Y esos son los que fueron al Liceo. Después el cocktail se completa con unos opus. Son las sectas que se juntan y se cruzan las mujeres como intercambio para la supervivencia. Comunidades de autosubsistencia que trocan negocios por respaldo político.
Si por casualidad fuiste al Liceo General Espejo, aquí, en la provincia de Mendoza, tenés una chance, se achica el margen de probabilidades. Estadísticamente tenés más posibilidades de ser gobernador que cualquier gil que fue al Belgrano, al Normal, o al Nacional Agustín Álvarez.
Liceísta. Con eso corrés con ventaja.
Liceísta. Con eso corrés con ventaja.
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Cortados con la misma tijera, afeitados en la misma barbería. Peronista, ganso o radical. Da igual, el tema es haber pasado, con éxito, por el Liceo. Baglini, Aguinaga, Cobos, Iglesias, Paco Pérez. Liceístas.
Ingeniero, abogado o contador. Bien, eso suma, pero lo que garpa es haber sido un pelado botón, un liceísta, en lo posible ex jugador de rugby.
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Seguramente, si además te cogiste a un par de mendukas de renombre o vas a misa como un borrego los domingos, el puntaje dispara. Tenés el perfil. Sí que lo tenés. No te arrepientas de ese amor aunque te cueste una gobernación.
Son la relaciones sociales, "¿vistes?"
Maristas garpa pero el Liceo es el Liceo. Digamos, hiciste los deberes capo. Solo tenés que avisar en la comarca que tenés ese barniz y potencialmente sos candidato. Estás en el ADN del poder. Te necesita el poder, estás formateado para el poder.
El tema es que cumpliste el ritual de iniciación, te hacías veinte pajas por semana y el sábado salías a cazar. Chicos de la quinta que ahora viven en chacras. Así se forman los dirigentes en Mendoza, los que triunfan. A ellos les debemos lealtad.
A la provincia la gobiernan los que ya ganaron hace años. Y esos son los que fueron al Liceo. Allí donde encarcelaron militantes durante la dictadura. Después el cocktail se completa con unos opus. Son las sectas que se juntan y se cruzan las mujeres como intercambio para la supervivencia. Comunidades de autosubsistencia que trocan negocios por respaldo político.
“Mirá mi rodgüeiler, tiene cachorros, hay que ubicarlos. El día de mañana pueden agarrar un ministerio o ser empresarios, ¿no me digás que no tienen futuros los choquitos?”
Maristas garpa pero el Liceo es el Liceo. Digamos, hiciste los deberes capo. Solo tenés que avisar en la comarca que tenés ese barniz y potencialmente sos candidato. Estás en el ADN del poder. Te necesita el poder, estás formateado para el poder.
El tema es que cumpliste el ritual de iniciación, te hacías veinte pajas por semana y el sábado salías a cazar. Chicos de la quinta que ahora viven en chacras. Así se forman los dirigentes en Mendoza, los que triunfan. A ellos les debemos lealtad.
A la provincia la gobiernan los que ya ganaron hace años. Y esos son los que fueron al Liceo. Allí donde encarcelaron militantes durante la dictadura. Después el cocktail se completa con unos opus. Son las sectas que se juntan y se cruzan las mujeres como intercambio para la supervivencia. Comunidades de autosubsistencia que trocan negocios por respaldo político.
“Mirá mi rodgüeiler, tiene cachorros, hay que ubicarlos. El día de mañana pueden agarrar un ministerio o ser empresarios, ¿no me digás que no tienen futuros los choquitos?”