Presenta:

Opinión

Si la putean todo el santo día… ¡Que devuelvan las netbooks!

Hoy se entregan computadoras a todos los alumnos y profes sin distingo de religión ni etnia, sin focalizar en determinados sectores frente al resto. Todos las tienen en sus manos al mismo tiempo, y gratis. La potencialidad educativa interactiva es enorme y veremos los resultados en pocos años.
Foto: Gerardo Gómez/ MDZ
Foto: Gerardo Gómez/ MDZ

El martes 18 de octubre le entregaron las netbooks a todos los alumnos de las escuelas dependientes de la Universidad Nacional de Cuyo. Como se sabe, las minicompus forman parte de un plan del gobierno nacional para facilitar el acceso a la tecnología (de manera gratuita) a los estudiantes de todo el país.

La cantinela opositora –partidos, partiduchos y medios de comunicación pro retroceso- acusa al mentado plan de demagógico, de estrategia de campaña electoral paternalista, de lavado de dinero, entre otras chicanas.

Veamos: si los niños y adolescentes (y profesores) a los que les llega este instrumento se las tuvieran que arreglar según las reglas del mercado darwinista, la gran mayoría social de este país tendría que proveérselas pagando de su bolsillo, al contado o a través de cuotas. Otros, una gran parte, no podría siquiera comprarlas porque no les daría el cuero. Esto es así. Cortito.
Cuando hablamos de políticas sociales o políticas de estado deberíamos aclarar algunos puntos para entendernos. Antes, las políticas sociales –auspiciadas por el Banco Mundial en educación y salud- eran focalizadas. Es decir, se delimitaba según criterios socioeconómicos y educativos una “población objeto” de la política social a la cual le llegarían una serie de beneficios.

Esas fueron las políticas que se bancaron  desde el menemismo y que continuaron con la Alianza para el retroceso con  De La Rúa. Por suerte la sociedad explotó en diciembre de 2001 y produjo la emergencia de una nueva mirada sobre el rol del estado en la Argentina.

De ahí es que se desprenden “políticas universales”, como la asignación por hijo o las nuevas jubilaciones. Bueno, en este marco es que se decide achicar la brecha social de acceso a la tecnología que estaba librada al “compre quien puede”. 

Hoy se entregan computadoras a todos los alumnos y profes sin distingo de religión ni etnia, sin focalizar en determinados sectores frente al resto. Todos las tienen en sus manos al mismo tiempo, y gratis. La potencialidad educativa interactiva es enorme y veremos los resultados en pocos  años.

Claro, siempre están los que van a bardear esta patriada social. Los que aplauden la misma política si ella se realiza en Brasil o Uruguay, pero que aquí, se dedican a bastardear. Igual las reciben los pibes, y en sus casas hay una nueva compu personal para sus hijos.

Yo digo, ¿porqué no las devuelven si no están de acuerdo con este estilo de política social? Si la putean a la presidenta todo el día, ¿por qué no van a Garbarino o a Frávega y se las sacan en cuotitas y se la bancan con sus bolsillos?

Si se financia con dinero de la corrupción, ¿por qué no la entregan a la dirección de la escuela y esperan una sociedad más injusta y desigualitaria?