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Opinión

300: la película del pacto por la seguridad

¡Se viene pesada che!  ¿No escucharon lo que dijo Jaque y sus séquitos la semana pasada? "Más poder a la policía". ¿Traducimos?: allanamientos, razzias a los barrios, ciudad sitiada por móviles policiales: ¡la gorra loco, la gorra viene con todo! Eran 300 espartanos, ¡como en la película! Jueces, políticos y empresarios que bancaron el pacto, ¿con el diablo?

“Se necesita del criminal, no del crimen, para fijar la sentencia. Para ser indulgentes, comprender o perdonar. Pero también para ser severo. Y para matar”.
Michel Foucault (Historia de los hombres infames)


Se viene la “mano firme”, es decir, dura, durísima. Sin derechos humanos porque nadie tendrá derechos humanos, sino “derecho a la vida”, como dice el Jaque. ¿Y ahora? ¿De qué nos disfrazamos?.

Todos seremos delincuentes, los propios y los que se parecen, y por las dudas los que molesten y critiquen, los que hagan paros, corten calles, todos, enemigos del gobierno y del poder real. Estamos fritos aunque tengamos documentos, ¡la cara va a vender a más de uno!. ¡Urgente un lifting para los pobres! porque por el morro, como dicen los españoles, te llevarán y un par de pataditas y trompadas te van a dar, a más de uno se le va a pasar la manito. En el pacto eso está garantizado, eso implica el pacto. La “guerra racial” muchachos, se viene, porque el gobierno se les cae y saldrán a dar palos y a la bolsa. Y como van a tener que mostrar, ¿sabés la de notas y fotos con boludos entrando en los móviles?. Además, los duros de gendarmería la ponen sin asco y ya están preparados y avisados. Política del terror y del miedo a la colombiana, a la Uribe, tolerancia menos cero.

Giuliani será winipoo al lado de la que se viene. ¡Y después les mandan condolencias a los familiares y amigos del cura Contreras!, ¡por favor! él laburaba con los delincuentes y los pobres. Es más, el cura, para muchos, “promovía la delincuencia”, porque quería que los mismos tuvieran un sentido de la vida, en la mierda de vida que les tocó. La vida no vale nada para los bolivianos y peruanos que laburan en la construcción o para los pendejos de los rriobas fuleros, esos que casi no tienen identidad. Vamos a la limpieza social, esa es. Si te cagas de hambre jodete. Y si por eso, te drogás y choreás, sos boleta.  No, ¡papá!, ¡agarráte Catalina!

Curas, jueces y empresarios, sacala del ángulo. O ellos o nosotros, así está la cosa. Y es como planteó esa mina norteamericana en los ochenta para los países latinoamericanos: “conflictos de baja intensidad”, pero hay que sumarle la “teoría del enemigo interno” y listo, en democracia, ¿que tal? Así cuadra todo. Toda la nerca en el asador. La verdad es que da miedo hasta escribir esto porque, ejem…osea…rivotril y a la cucha. Baile del caño y a no pensar. Si se pusieron todos de acuerdo, no dudarán derramar sangre de gaucho. El pescado está sin vender y la merluza mueve montañas papi. Hasta los niños del jardín (de las escuelas públicas por supuesto) están sospechados, son mulitas que llevan la papusa para el recreo y las puntas para la salida.

Es que hay mucho billete de por medio, digo entre el gobierno, las empresas y los jueces. ¿O se creen que les importa la gente que se muere por los asaltos o al que le chorean la casa y se la desvalijan?. ¡No! Es el modelo para armar el que se les pone en juego a los hombre infames, y por eso han decidido dar masa pa`que tengan hasta las fiestas de fin de año. ¡Esto se va al carajo!. Helicópteros lanzallamas y cazafantasmas, y a las brujas con escoba, adentro, por no llevar el carnet de conducir ni registro. Cacheo para entrar al supermercado, al café, al drusgtore, al boliche, a la cancha, al telo, hasta en tu casa te van hacer el cacheo. Y por la deudas, pa´troden, averiguación de antecedentes. Averiguación de antecedentes como política de seguridad universal. No se les cae una idea che, pero eso sí, varios muertos pescados in fraganti.

En una situación así, se les pone todo cuesta arriba para hacer política, a cualquiera. O sea, te aparece un muerto, dos, tres, cuatro, 80 y el clima se enrarece, la gente sale a quemar gomas a la calle, empiezan a armarse para defenderse, cada barrio con su fuerza armada y ¡ahí te quiero ver!. Vamos a una Colombia a la mendocina pero sin guerrilla. Pero sí con bandas armadas, asaltos y secuestros, negociados entre la policía y zonas liberadas, y por supuesto, datos para exhibir, muertos por la policía para mostrar, cárceles apaleadas para ostentar que aquí no se jode. ¿Alguien podrá parar esto?

La cosa no pasa por sitiar la ciudad, ya sé es la coyuntura y la presión de los medios y de la gente, sobre todo la clase media en sus múltiples dimensiones y fracciones. Pero de esta no se sale así, tan fácil, con un pacto. Mucha sangre va a correr por todos lados, y van seguir cayendo ministros y comisarios y gobernadores. Y van a volver los radicales y les va a pasar lo mismo. Como ya les pasó. ¿ O no se acuerdan de los desmayos de Cobos y las muertes durante su gestión, y al petiso Cornejo jugándola de malo con la Gendarmería? ¿Y que pasó?, perdieron el gobierno, y aquí pasará lo mismo con Don Jaqueca. No es un mero verso “la redistribución de ingreso”, es bien en serio, porque mientras un 30% vive en la Suiza mendocina, otro 30% vive a los tumbos por no caerse más y llegar a fin de mes, ¡hay un 40% que la pasa muy mal! y esos son los que no tienen futuro. Ellos, los del 40%, ya se cayeron de la estadística, pobres e indigentes, presos reincidentes, asaltantes, pibes que no van más a la escuela, que aspiran pegamento y viven fumando porros. Contra ese 40% es la guerra señores, contra ellos se ha pactado para aniquilarlos en lugar de integrarlos. Pero no será para nada fácil. Como cantan los muchachos en la cancha contra la policía “ya vaaaas a veeeeeeeer, las balas que vos tiraste van a volveeeeeer”. ¿Y el último? pues que apague la luz.