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Opinión

¿Política social o caridad en alpargatas?

El vicegobernador Cristian Racconto, cual Papá Noel pobre sin barba blanca ni trineo, pero en helicóptero de guerra hollywodense, aterrizó en Lavalle, con la misión cristiana y caritativa de entregar "alpargatas Toms”, las que usan los famosos en EEUU, a los niños de la zona. ¿Porqué usar a los niños para posicionarse políticamente?.
Foto: Gerardo Gómez/ MDZ
Foto: Gerardo Gómez/ MDZ

La imagen es por demás elocuente: el vicegobernador de la provincia Cristian Racconto sobrevolando Mendoza en un helicóptero cargado de alpargatas norteamericanas. Tal como en la película del argentino naturalizado brasileño Héctor Babenco “Jugando en los campos del señor” donde las fuerzas armadas, grupos evangélicos y un par de aventureros con Tom Waits a la cabeza de una avioneta desvencijada, intentan meterse en la impenetrable amazonia brasilera para abordar a los indios naruna, alejados de la civilización, y cada uno a su modo, sacar tajada.

Racconto, cual Papá Noel pobre, pero en helicóptero de guerra hollywodense, aterriza en Lavalle con la misión cristiana y caritativa de entregar "alpargatas Toms", las que usan los famosos en EEUU, a los niños de la zona.

Resulta que el espectáculo, pobre espectáculo, el cual ni el viejo Film Andes hubiera osado rodar, fue parte de una acción de comunicación del propio Racconto para mostrarse más activo, y explotar su perfil solidario, el que supuestamente catapultó su candidatura como acompañante de Celso Jaque en octubre de 2007. Como parece que en el Senado se siente como “sapo de otro pozo”, murmuran los propios legisladores oficialistas, al vice se le ocurrió dedicarse a la caridad. Propio de un franciscano más que de un político.

¿Qué mejor idea entonces que aterrizar en el secano, cual salvador que baja de los cielos, y entregar alpargatas norteamericanas a los pobres niños olvidados de Lavalle?. El sponsor de la operación de prensa resultó ser la empresa “Toms Shoes”, que se dedica a blanquear su imagen en los países del tercer mundo con acciones caritativas. Y como Racconto es caritativo, más que pensar en apropiarse de una verdadera política social profunda sobre los sectores más vulnerables de Mendoza, apeló a la caridad cristiana, que muy bien hace la iglesia, pero que muy mal queda en un gobierno, supuestamente peronista,  electo para fines estratégicos. Y Racconto compró el paquete de “Toms Shoes” diseñado para pobrecitos de países pobres que se encuentran bajo la línea de pobreza, tal como debió reflexionar un experto en política social, el polista argentino Alejo Netti, instructor del empresario-diseñador de los “shoes”, generador de la idea.

Alpargatas eran las de antes

Las alpargatas entraron en el escenario político argentino durante los momentos previos a los períodos presidenciales de Juan Domingo Perón al asociárselas con la clase obrera. Antes, fueron símbolo del chacarero que se pasó al Yrigoyenismo. En 1943 y 1944 el movimiento estudiantil opuesto a Perón y a los sindicatos que apoyaban sus medidas laborales, empezaron a utilizar el lema: «no a la dictadura de las alpargatas» que fue a su vez respondido con el lema «alpargatas sí, libros no».

Ahora, el lema que profundizaría aquella marca histórica nacional, para superarla, debería rezar: “¡alpargatas paquetas norteamericanas sí, libros no!” Todo un salto cualitativo.

La pregunta entonces, pensando en los fines prácticos: ¿Cuánto les durarán esas alpargatas a los niños que no solo lucirán en la escuela sino también en el potrero? ¿No habría que pensar en zapatillas y zapatos, digo, adaptándonos al 2008? No obstante, bienvenidas sean las alpargatas Toms, “a caballo regalao”…Pero estimado vice gobernador, la caridad es para la iglesia y las asociaciones civiles. En el Estado deben aplicarse políticas sociales. Se me ocurre, si es la segunda figura del gobierno, debería saberlo. Autores como Eduardo Bustelo, Aldo Isuani, Emilio Tenti, Néstor López, Luis Becaria, Gabriel Kessler, Maristela Svampa, entre otros, podrían esclarecerlo si se acercara a sus textos. Porque hay una diferencia fundamental entre política social y caridad. La misma ministra de su gobierno, Silvia Ruggeri, podría en todo caso orientarlo en ello.

Las alpargatas de Brad Pitt para los niños del desierto

Toms Shoes es una  marca de calzado cuyo espíritu, según promueven sus especialistas de marketing,  está centrado en la responsabilidad social, en la calidad y el diseño. La empresa surgió en enero de 2006, cuando el diseñador norteamericano Blake Mycoskie viajó a la Argentina a tomar clases de polo con el empresario Alejo Nitti. Durante el viaje, el americano del norte se enamoró de las emblemáticas alpargatas argentinas y pergeñó el proyecto “solidario” que implicó venderle a los famosos en Europa y EEUU, entre ellos Brad Pitt y el cantante Bono las usan, y regalarle a los pobres de países como Argentina y Sudáfrica. ¿Porqué nos habrán elegido digo yo?. ¿Es que ya nos ven como Sudáfrica estos tíos?. Así nace “Toms Shoes for tomorrow” (TOMorrow´S  shoes)

 “Un empresario y fabricante de zapatos estadounidense cuyos diseños son populares en Estados Unidos y Europa ha decidido regalar sus productos a niños pobres y descalzos de Argentina y Sudáfrica”, reza la crónica de Kathryn McConnell, redactora del Servicio Noticioso desde Washington.

En declaraciones al diario cordobés La Voz del Interior, Alejo Nitti, entrenador de polo del empresario americano, cuenta exultante. "La primera semana vendimos on line, 12 mil pares en Estados Unidos. Y el día que salió una nota a Blake en The New York Times, vendimos 1.400 pares en una noche", dice Nitti. "La pregunta fue: ¿cómo crear una relación a largo plazo con un cliente? Y la respuesta es darle algo extra. Aquí el extra es que su compra se ve representada ciento por ciento en algo que ayuda. Cuando me ven en la tele haciendo donaciones con el embajador de Estados Unidos, con los actores de Lost, ven que uno de esos pares que damos, lo pusieron ellos".

Clarito como el agua clara. Ahora, de política social, ni hablemos.

Desde esta reflexión, no queda más entonces que cuestionar la acción de “caridad” por parte del Estado. El mismo, conceptualmente, no está para ello. Si bien hay diferentes modelos de políticas sociales: gerenciales neoliberales, más focalizadas a distintos grupos específicos, o las propias del Estado de Bienestar, tendientes a políticas con beneficiarios universales, es decir, aquellas que consideran a los beneficiarios como portadores de derechos adquiridos, la “caridad o beneficencia” (es lo que hace Racconto con la entrega de alpargatas) es más bien selectiva, normalmente privada y no planificada. Por tanto basada en la voluntad arbitraria del benefactor.