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Opinión

El Kamasutra político del “torito Cleto”

El Kamasutra tiene 64 "artes" posibles, combinando 8 posiciones. Pero debería alguien atreverse a escribir el Kamasutra político argentino. Seguro habrá más de 64 "artes" de posiciones políticas que resulten de combinar intereses posibles. Cobos, un insaciable, puede constituir una buena excusa de donde partir para contarlas.
Foto: Gerardo Gómez/ MDZ
Foto: Gerardo Gómez/ MDZ
Por más que algunos le reprochemos a Cobos su voto “no positivo” en el congreso, el cual terminó definiendo el conflicto a favor de la mesa de enlace y la oposición y no a la supuesta pacificación del país, el señor Cleto, hoy vicepresidente de la Nación Argentina, es de hecho el líder “real” de la oposición política y social dentro del esquema institucional de la república. ¿Impensable no? ¿Quién diría que el tipo que hace unos pocos meses apoyaba toda la plataforma de su compañera de fórmula, (que incluía las retenciones) se de vuelta como un panqueque por pura especulación política personal?.

Pero dejemos eso en esta nota, porque se dijo y dijimos demasiado sobre su voto “no positivo” en esa madrugada de televisión hot y orgiástica de senadores en el Congreso Nacional. Ahora, habrá que ocuparse en “saber leer” las consecuencias de aquello. Y las consecuencias no son más que el “quiebre institucional” que se avecina cual tormenta de verano, en pleno invierno, en el gobierno nacional.

El disloque que se viene, tendrá al país partido en dos. El proyecto que encara el gobierno por un lado, y por otro, por el momento poco claro, el proyecto que está pergeñando el vicepresidente junto a los sectores agrarios y antikirchneristas de las provincias mediterráneas del país.

Sabemos que en Mendoza Cobos tiene poco y nada, y su fuerza hoy se asienta más en Entre Ríos, Capital Federal, Córdoba y Santa Fe, fundamentalmente. En esas potentes provincias está hoy su base social de apoyo y sus alineamientos políticos a futuro.

Por eso es que Cobos ya se anima, y va a la Rural, corre por Buenos Aires, se muestra en espectáculos de comedia teatral, se reúne con calaveras y diablitos viajando en fabulosos cadillacs.

Debido a sus múltiples posiciones políticas (fuente de un nuevo Kamasutra político) ya ni la concertación de radicales K le responden en bloque a Cleto, toda vez que dos gobernadores (Miguel Saiz de Río Negro y Gerardo Zamora de Catamarca) junto a varios intendentes radicales pro gobierno K, hacen migas con el súper pibe Massa, para volver a parir, esta vez con fórceps, la original concertación de octubre pasado.

Es más, gente de su propia tropa como Mario de Casas se encargó de aclararle a De Vido que no estuvieron de acuerdo con Cobos por la decisión en el congreso, y hoy, ya comen juntos en cenas anticobos ¡Lo que hace conservar los cargos a muchos gatopardistas de uno y otro bando¡.

El mendocino De Casas, ya se pasó de bando definitivamente, y no ve en Cobos a su referente. Sin embargo, los que están seduciendo al vicepresidente, apurándose para  ganarles de mano a otros, son los radicales puros. No las máximas cabezas mediáticas    -Morales y Sanz-, sino la base anónima de dirigentes y militantes de menor peso que sí ven en Cobos a un radical con proyección, pero que sobre todo ven en Cobos, a un “radical”, y eso es lo que cuenta en la militancia derruida hace años tras tantos fracasos. Tal vez el único radical, después de la catástrofe De la Rúa y el papelón de Leopoldo Moreau en las elecciones de octubre, que pueda sacarlos del ostracismo.

Por ello las alfombras para Cobos se extienden de todos los sectores de la oposición, es decir, Cobos tiene un menú de ofertas de variadas posiciones del nuevo Kamasutra para elegir y proyectarse a 2011 como “El candidato” que destierre al kirchnerismo en el poder, y recapturar a las clases medias descontentas con el peronismo. Además de las mencionadas ofertas políticas, “el Cleto de la gente”, tiene un poder extra que no tiene cualquiera hoy en el país, y que cuenta a su favor: el arco de los medios de comunicación, quienes imaginan a un presidente maleable y presionable para sus intereses, ¿como De la Rúa tal vez?.

Así las cosas, Cobos, tan ingenuo como parece, fue a la Rural a pasear, sabiendo que allí lo esperarían con flores, alfombra, ganado en pie de apoyo y vítores, cual héroe que regresa vencedor de la guerra gaucha.

Cobos es hoy “el héroe” del campo y de la centro-derecha Argentina sin más, pero también de amplias capas medias de los centros urbanos que no votaron por Cristina Fernández en las elecciones pasadas, quienes podrían canalizar a través de la jugada- Cobos sus deseos de “civilización”. Aunque también vale aclarar, el “huracán Cobos”, se transformó en un problema no menor para la oposición política. Imaginen que la señora Elisa Carrió viene rezando y remando hace años en los medios, y Macri poniendo toda la carne en el asador para proyectarse a la presidencia en el 2011, y la UCR intentando una reconstrucción en base a la oportunidad del conflicto agrario. Y de golpe, ¡sácate!, les aparece un tal Cobos, como aguijón de madrugada, haciendo de bueno en la película “simplemente sangre”-que hoy ya es telenovela por el éxito de taquilla-, y los corre del escenario  mediático de un plumazo, para transformarse él en el nuevo referente opositor al gobierno, pero desde dentro del gobierno, aunque trabajando, eso sí, en contra del gobierno.

Digámoslo sin “rodeos”, hablando en términos rurales: Cobos debería renunciar hoy mismo si tuviera un mínimo de dignidad personal. Porque él ya optó, y eso es más que legítimo en  política, además de respetable. Pero se puso en otro lado en el escenario político del país, frente a su propio gobierno, y no será cuestión de disculpas para poder ser re-bienvenido. De las traiciones no se vuelve, dicen muchos graffitis en los muros. Entonces Cobos deberá escapar del laberinto por arriba y definirse claramente para dónde quiere ir con lo que él ha generado, que ya no es patrimonio de su conciencia ni de su corazón. Es sin más, la gran oportunidad que encuentra la rabia antikirchnerista para desalojarlos de la rosada, por medio de un tipo que, de tantas posiciones y agachadas, se torna deseable para una gran parte del “poder real” en el país. Lo que se dice un “torazo en rodeo ajeno”, un semental de las pampas.