Opinión
Acampando entre las nieblas del Riachuelo
Turbio fondeadero donde van a recalar
barcos que en el muelle para siempre han de quedar...
Sombras que se alargan en la noche del dolor;
Náufragos del mundo que han perdido el corazón...
puentes y cordajes donde el viento viene a aullar,
barcos carboneros que jamás han de zarpar...
Torvo cementerio de las naves que al morir
sueñan sin embargo que hacia el mar han de partir...
¡Niebla del riachuelo!
amarrado al recuerdo
yo sigo esperando...
¡Niebla del riachuelo!
De ese amor para siempre
me vas alejando...
Nunca más volvió,
nunca más la vi,
nunca más su voz nombró mi nombre junto a mí,
esa misma voz que dijo: ¡Adiós!
Sueña marinero con tu viejo bergantín,
bebe tus nostalgias en el sordo cafetín...
Llueve sobre el puerto, mientras tanto mi canción,
llueve lentamente sobre tu desolación...
Anclas que ya nunca, nunca más han de levar,
bordas de lanchones sin amarras que soltar,
triste caravana sin destino ni ilusión,
como un barco preso en la botella del figón...
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Cerró una etapa en el periodismo argentino de influencia. Con la muerte de Bernardo Neustad y la socavada figura de Mariano Grondona, quedarán en la historia del periodismo político argentino, aquellos que como el buen camaleón, apelaban a “doña rosa” y a “los griegos” para explicarnos las virtudes de la argentina en dictadura o en la democracia neoliberal. Dos titanes del periodismo formador de opinión que supieron engatusar a las clases altas y medias por tres décadas. Representantes del pensamiento liberal conservador másmediático de la derecha argentina, promovieron desde sus programas de televisión y radio, el maravilloso mundo de las privatizaciones menemistas, esas que no pudo materializar Terragno, al cual adhirió, según encuestas de la época, el 70% de los argentinos. Tal vez hoy le sigan su camino trazado, Joaquín Morales Solá y Carlos Pagni, desde el Diario La Nación (hay que recordar que Pagni fue columnista político por 17 años -1990 a 2007- en el diario Ámbito Financiero). Fieles herederos de aquella usina intelectual que supo construir Mitre y los suyos a mediados del siglo 19.
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Nublado/
Toda época tiene sus bemoles. Por tanto hoy son otros los periodistas que nublan a las clases medias de la nación. Erigidos en símbolos del periodismo de autor, marcas registradas post De la Rúa, empresas de la información que demuestran que cuando hay que vender, la mercancía informativa no tiene ideología, pero si precio. Al fin, esa es su ideología, tanto Jorge Lanata, como Jorge Fontevecchia son fundadores de diarios que canalizan, por un lado, los deseos de la seudoprogresía urbana de Capital Federal, Córdoba, Santa Fe y Mendoza, fundamentalmente, y por otro, el oportuno macartismo on line que registra la iracunda pasión de los foristas por la terapia desde las nuevas tecnologías. Ellos, desde “Crítica de la Argentina”, el último diario de papel (ahora penúltimo porque reapareció Diario Sur de Eduardo Anguita) y de Perfil, son quienes suplen a la oposición política, con “determinadas” noticias, podando la realidad, en sintonía con un amplio abanico simbólico - Macri y Carrió, De Angelis y Blumberg, Binner y Eduardo Buzzi-. Periodistas de moda de la época, que apuntan las noticias y el estilo, a la mayoría de los periodistas del país. Solo basta levantarse a las 6 de la mañana y leerlos por Internet y luego, tipo de 9 de la mañana, chequear, la adaptación temprana de la noticia y cumplir con la ansiosa oferta de información minuto a minuto. Son los que dan letra y música para un coro de reproductores de noticias precocinadas y adaptadas para el estómago del “pago”. Tipos “piolas”, porque titulan con ingenio y sus fotomontajes son realmente creativos. Entonces, no importa lo que digan, son artistas, y eso los absuelve de toda crítica.
Tormentas/
Nunca tantos medios a la vez, la Cadena Nacional del Mercado Comunicacional, “celebraron” los cacelorazos, a los cuales definieron como una “muestra de civilidad y participación democrática pacífica”. Aunque es cierto que constituyen una expresión genuina de quienes pasan del reclamo por mano dura en seguridad, a protestar contra la mano blanda que detuvo a los ruralistas en las rutas. Traduzco: De Angelis llevado en andas por gendarmería y tratado como a un Gandhi a cuidar por las fuerzas del orden. Mimos del aparato represivo. Sin embargo, el señor fue liberado a las 5 horas porque tenía una conferencia de prensa para todo el país por Cadena Nacional Privada. Y allí los medios insuflaron alivio en la población, porque el nuevo showman que da clases de economía y legislación por TV, estaba sano y salvo, sin mascullones, vociferando dichos camperos. Un Landrisina enojado que no hacía más que enamorar con sus frases de tierra adentro, a las capas urbanas conservadoras.
A las carpas/
El espectáculo está ahora en el Congreso Nacional, cercado por carpas que debaten sus apoyos. Tristes trópicos diría Levi-Strauss, sin sol ni buen tiempo. Llueve sobre la capital y el país lo mira por televisión. Debates que no lo son, presiones disfrazadas de participación. Todo es argentina en esta tierra, somos más argentinos que nunca, patéticamente argentinos. Yo, argentino.

