Cuando tu nuevo empleo no es lo que esperabas
Tomaste una gran decisión, dejaste tu viejo empleo y aceptaste una propuesta que en principio parecía superadora a lo que tenías. Te ilusionas con el comienzo y las cosas no resultan como esperabas.
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Las condiciones de contratación son diferentes a las que te mencionaron; la posición "desafiante" para la que te contrataron se diluyó en tareas rutinarias y conocidas para vos; tu jefe dista mucho de ser esa persona agradable que te sedujo con la propuesta de trabajo en la entrevista, etc etc.
En todas las veces, cambiar de trabajo parece emocionante, sin embargo no es fácil.
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Lo primero que podemos recomendarte es que mantengas la calma y seas paciente. Lleva tiempo acomodarse a una nueva empresa, un nuevo grupo, un nuevo jefe y nuevas funciones. Dale tiempo. Pocas cosas en la vida resultan exactamente como lo esperábamos y el trabajo no es la excepción.
Cuando decidiste irte de tu viejo empleo saliste de tu zona de confort y ahora te estás manejando en un terreno poco conocido, en tu zona de aprendizaje. Cuando hayas dominado esta última, nuevamente vas a estar en tu zona de confort, ahora con los límites ampliados.
Si esto no pasa y ves que hay cosas que no van a cambiar y con las cuales no te sentís satisfecho podrías hacer lo siguiente:
1. Hablar con tu jefe sobre las cosas que no te agradan y analizar con él si pueden cambiarse. No es una charla en forma de reclamo ni centrándote en hechos pasados. Simplemente armá un listado de aquellas cosas que te molestan y en conjunto miren hacia adelante pensando en las soluciones. En lo posible, hacé foco en la solución y no en el problema.
2. Analizá qué opciones tenés disponibles. Si no hay manera de solucionar el problema quizás sea el momento de prepararte para buscar nuevas opciones de empleo y, en este sentido, no deberías considerar como negativo el dejar un trabajo a las pocas semanas de haberlo tomado. Si las cosas no funcionan y no tienen solución no te demores y no prolongues la experiencia negativa.
3. Seguí tu camino sin remordimientos. Todas las experiencias de vida son oportunidades de aprendizaje. Analizá la situación y pregúntate qué podriás aprender de la misma para evitar que vuelva a sucederte. No te culpes por la situación. Este tipo de cosas son más comunes de las que podés imaginarte. Dependiendo el caso, quizás ni siquiera debas mencionar la experiencia en el CV, podés ampliar la información en la entrevista.
Humany

