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Notas

¿Y si me arriesgo y pierdo? ... ¿Y si te arriesgas y ganas?

¿Y si en vez de focalizarnos en el resultado de nuestra búsqueda de empleo disfrutamos el proceso? ¿Lo ves posible?

Qué dilema el arriesgarse cuando nos encontramos en procesos de búsqueda de empleo. ¿Cuáles son los límites? ¿Cómo identificarlos? Lo cierto es que la realidad cambia constantemente y la clave es por ello que el candidato se enfrenta a una actualización constante y activo en las nuevas tendencias, básicamente para no perder información relevante del ámbito en el que estamos insertos.

Los candidatos luchadores son aquellos que no buscan el resultado concreto, disfrutan del proceso, ¿y si en vez de esperar el trabajo nos focalizamos en encontrar estrategias y maneras de llegar hacia él? ¿Es decir, si miramos el proceso en vez del resultado? ¿Qué acciones deberíamos encarar? Saliendo de la zona de confort hay múltiples ejemplos de buscadores de trabajo que han dispuesto su energía en renovarse, reutilizar herramientas, replantearse, y ser conscientes de no saber nada, disfrutar del proceso, se han permitido disfrutar de la dicha de aprender en un camino incierto, inseguro y en donde la ansiedad es nuestra principal batalla a derribar e inhibir.

Un ejemplo de ello es el invento de una Cadena de Favores en la que una persona se centra en ayudar a otra persona a encontrar empleo; y la cadena comienza a engranarse y a través de la ayuda solidaria, de la visión puesta en el éxito del otro, logramos ayudar e implícitamente ayudarnos. En pos de ello se reúnen semanalmente y mejoran el CV, se focalizan en contactos, Mendoza es un buen sitio para generar contactos que puedan ayudarlo a conseguir una oportunidad, comparten experiencias, pasan un tiempo adentrados en lograr el objetivo. Es un plan perfecto y resulta muy simple aplicarlo. En el caso que estés sin empleo plantea esta situación a cualquier persona adecuada dentro de tu entorno o bien sal a buscarla y cuéntale que estás dispuesto a comprometerte en ayuda a 1 persona cuando tú recibas esa ayuda, es el primer eslabón de la cadena, resulta práctico lograrlo, sólo debes buscar quien te apadrine.

Los candidatos luchadores están trabajando diariamente para aplicar la creatividad en su búsqueda, en llamar la atención positivamente en las empresas que anhelan, buscan la manera de llegar al contacto que desean, mediante el esfuerzo continuo y la confianza ciega en seguir dando pasos hacia adelante. ¡Cada semana inventan, reinventan, sin importar el resultado! Invierten, envían el mensaje, se dan a conocer en redes laborales (Linkedin Premium), van a las Universidades, realizan actividades en equipo y ad honorem... no pierden tiempo: lo invierten, no se rinden: luchan.

El candidato luchador se nutre en la batalla misma, lo que no lo destruye, claro está, lo hace más fuerte. El éxito aparecerá, tarde o temprano llegará, en el momento justo y es allí en donde el luchador valorará aún más haberlo alcanzado.

Belén Milone.