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Notas

Cuatro livings diferentes decorados en azul y blanco

Es una combinación ideal para el verano, ya que transmite calma y frescura, y a la vez es delicada y elegante. En esta nota te presentamos cuatro livings para relajarse: uno de diseño muy actual con una estética moderna; uno bien clásico pero renovado, que combina texturas lisas y estampadas; uno fresco y luminoso; y uno con zona de relax.

Diseño muy actual


Para lograr una estética moderna y conseguir luminosidad y ligereza visual, en este living se optó por piezas en acero, mobiliario lacado en blanco y tapicerías en color crudo. El sofá, con la chaise-longue. La mesa de centro circular, y las mesas-nido. Con sentido práctico. Se eligieron piezas de mobiliario decorativas y muy funcionales. Sobre las mesas-nido, lámpara con pantalla blanca. La cortina y la alfombra, también en colores claros, al igual que el revistero y los jarrones.

Zona de relax

La pared pintada en un intenso azul imprime carácter a este ambiente. Sin embargo, la combinación de varios tonos vistosos puede resultar estridente por lo que la mejor opción es elegir tapicerías en tonos neutros. El sofá. La mesa y la butaca. Las lámparas. Maderas claras y metal. Los muebles, en acero o aluminio y maderas naturales, aportan ligereza visual y se integran muy bien en ambientes decorados en todos los estilos. La alfombra de lana, el estor blanco con cuarterones y los visillos de lino.












Clásico renovado


Se consiguió con un papel pintado de rosetones. Para no saturar el ambiente, se combinó con un zócalo de pintura azul.  El sofá y la butaca. La cómoda, la mesa de centro, y auxiliar. Lisos y estampados. Se combinan en este living con gran acierto en el papel de la pared, la pintura del zócalo y las diversas tapicerías. Las cortinas, al igual que los almohadones, se confeccionaron con una tela estampada.
 
Fresco y luminoso


Gracias a la gama de los azules, siempre fresca y relajante, combinada con tonos más neutros, se logró un estar actual y luminoso. El sofá azul, al igual que la butaca y el almohadón en el suelo. En cuero blanco, el sofá-cama. La mesa de centro, y la lámpara de pie, modernas. Equilibrio entre formas. Al combinar muebles rectos y curvos se consiguió un ambiente dinámico que, a la vez, resulta armónico. La alfombra de color crudo, y la lámpara de sobremesa con la base de cerámica y pantalla blanca.