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Notas
"Se han quitado la vida muchos más combatientes ingleses que argentinos"
El Capitán Horacio Alberto Bicaín, comandante del submarino ARA Santa Fe, hundido en el conflicto con Malvinas, estuvo en San Rafael dando una conferencia en la que contó su experiencia."Las Fuerzas Armadas son una cosa cara. El país debe decidir si quiere tenerlas o no", dijo entre otras cosas.
Horacio Alberto Bicaín es un militar retirado nacido en La Plata, Buenos Aires, que luchó en la guerra de las Malvinas. En esos años fue quien comandaba el submarino ARA Santa Fe, hundido en el conflicto.
Tiene 66 años, está casado y tiene dos hijos, una de 38 años y uno de 36. Combatió hasta el final durante la guerra, y se siente orgulloso de haber pertenecido a la Armada.
No duda en decir que las Malvinas son argentinas y que tarde o temprano el pabellón nacional va a volver a flamear en su suelo.
No duda en decir que las Malvinas son argentinas y que tarde o temprano el pabellón nacional va a volver a flamear en su suelo.
En la siguiente entrevista, cuenta su punto de vista sobre la guerra, y cómo ve hoy al país.
¿A qué edad entró a la Armada?
“A los 16 años”.
“A los 16 años”.
¿Usted estaba preparado para ir a la guerra con la formación que tenía?
“Yo personalmente sí. Además si bien teníamos un medio material como era el ‘Santa Fe’ (se refiere al submarino que comandaba), que estaba en la última parte de su vida, ya que lo iban a sacar de servicio en agosto y estaba muy degradado materialmente.
En la parte humana, en los momentos más críticos no tuvimos ningún caso de pánico ya que todo el mundo hizo lo que tenía que hacer, lo cual significa que nuestro sistema de capacitación era el adecuado y que la gente estaba preparada”.
Dado que tantos ex combatientes se quitaron la vida, ¿usted pensó en hacerlo alguna vez?
“¿Estás seguro que tantos? Se han quitado la vida muchos más ex combatientes ingleses que argentinos.
Yo nunca pensé en hacerlo”.
¿Qué significan el 2 de abril y el 10 de junio?
“Son dos cosas distintas, dos cosas que tenemos que conmemorar.
El 2 de abril significó mostrarle al mundo que la Argentina tenía su interés por Malvinas, que los argentinos entre el 2 de abril y el 14 de junio, los argentinos le mostramos al mundo que podíamos enfrentar a la 2ª potencia naval y militar de Occidente de ese entonces, por un pedazo de territorio que pensamos que es nuestro, sabiendo inclusive que el resultado era el que fue. Podía tardar mas o menos tiempo, pero que se le dio a los ingleses mucha más batalla y se le produjeron muchos más daños que los que ellos se imaginaban. A mí me consta por haber hablado con ingleses.
El 10 de junio es una fecha histórica que recuerda la designación del primer gobernador. Es una fecha no relacionada con el conflicto”.
¿Cómo ve a las Fuerzas Armadas hoy?
“Mal, las veo mal en el sentido material. Hemos quedado muy retrasados con respecto a nuestros vecinos, no hablemos con respecto a las grandes potencias. Nuestros medios realmente no están en condiciones aceptables de funcionamiento.
Falta inversión. Mantener fuerzas armadas es una cosa cara, y el país tiene que decidir si quiere tenerlas o no”.
El mes que viene van a juzgar a Menéndez en San Rafael, ¿qué sensación le provoca su persona?
“Creo que estamos escribiendo una página de la historia tuerta.
Yo viví los años 70’ porque a eso se refiere, y estamos juzgando los actos de una sola parte. Hubo terrorismo en Argentina que quería convertir a esto en ‘una Cuba’, porque los terroristas fueron adiestrados en Cuba, muchos de los cuales hoy son funcionarios del gobierno. Nadie les dice nada y cometieron crímenes aberrantes.
Somos el único país del mundo que hace este revisionismo. En España murieron un millón de personas en su guerra civil y después durante el período Franquista y se dijo “España para adelante”. Brasil no hizo revisionismo, Chile muy poco. En la Segunda Guerra Mundial, debe haber habido entre 15 y 20 millones de víctimas, y fueron juzgados solamente 44 personas en Nuremberg, los jerarcas que cometieron homicidios y delitos aberrantes. Rusia donde Stalin con su régimen debe haber matado entre 20 y 30 millones de personas y nadie hizo ningún revisionismo. Los únicos que hacemos revisionismo somos nosotros, por 8 mil personas desaparecidas, aunque una sola está mal. Pero no para que esté esta venganza. Menéndez es un hombre de 85 años, que se puede lograr además de venganza. Odio, venganza y resentimiento, y con eso no se hace un país”.
¿Qué significa la Democracia en su vida?
“Con sus virtudes y sus defectos, no se ha inventado otro sistema de representatividad de gobierno mejor. Pero si aplicamos la Democracia, si no usamos la Democracia como un medio de toma del poder para después cometer arbitrariedades. La Democracia en nuestro país en particular es para llenar los casilleros de quiénes tienen que ser los funcionarios del gobierno, que deberían respetar la Constitución y la división de poderes”.
¿Cree que alguna vez los ingleses van a reconocer como argentinas a las islas Malvinas?
“Creo que tarde o temprano sí. La guarnición Malvinas al Reino Unido le está costando muchísimo dinero. Y ahora se habla de la explotación petrolífera. Pero no van a poder extraerlo teniendo bases de operaciones a 8 mil kilómetros. Se van a tener que terminar aliando con nosotros haciendo un acuerdo”.
¿Volvió a subirse a un submarino después de la guerra?
“Si, he navegado. El año pasado. Quien era segundo comandante conmigo falleció en el año 89’. Uno de sus hijos es submarinista hoy y me llamó el año pasado para ir”.
¿Qué le pareció San Rafael?
“Hacía diez años que no venia y lo vi mucho más grande. La gente es muy cordial y gentil en esta ciudad y eso es digno de destacar”.
Un documento escrito por Jorge Rafael Bóveda, dice que "el Capitán de Corbeta Horacio Alberto Bicain, en 1981 era un hombre bajo y delgado que en diciembre de aquél año acababa de cumplir sus 39 años. Según dicen las crónicas de entonces, tenía pelo enrulado, ojos celestes y una sonrisa a flor de piel que ocultaban la firmeza de su carácter. Dado su buen desempeño en la Escuela de Guerra la Armada lo designó Comandante de su primer submarino, el Santa Fe (S21), la más antigua y veterana unidad submarina de nuestra Armada, que ya tenía escrita su "partida de defunción", pues estaba previsto radiarlo del servicio hacia fines del año siguiente, dada la degradación generalizada de todos sus sistemas y el precario estado de sus baterías que le permitían pocas horas de inmersión.
Su segundo al mando era el Capitán de Corbeta Horacio Michelis, un porteño oriundo de Floresta graduado con honores de la Escuela de Submarinos, que había egresado de la Escuela Naval en el año 1966 (Promoción 94). Era un hombre alto y fornido dueño de un gran sentido del humor. También era un avezado submarinista, aunque aún no había cumplido comando.
Suele decirse que existen pocas personas que parecen haber nacido para desempeñarse en un submarino. Michelis era uno de estos hombres. Para él cumplir funciones a bordo era tan natural como respirar y esta era sin duda una de las causas de su gran ascendiente sobre los hombres. Ellos sabían que él sabía exactamente lo que estaba haciendo en un submarino, lo que sumado a su constante preocupación por el bienestar de sus subordinados y su innata habilidad didáctica para todas las cuestiones técnicas, inspiraba gran confianza a sus subordinados. No es de extrañar entonces que su figura a bordo gozara de una aura de admiración y respeto pocas veces igualada por otros oficiales submarinistas. Bicain y Michelis constituían un buen equipo de trabajo que redundó en beneficio de toda la tripulación."
Hoy Bicaín es un hombre enormemente enriquecido por su experiencia empírica, y no por haber vivido lo que le tocó en suerte deja de ser un hombre común y hasta divertido en cierto aspecto.
Como muestra de ello, se confiesa hincha de Boca y no muy afecto al futbol, aunque asegura que verá todos los partidos de Argentina en el Mundial.
“Yo personalmente sí. Además si bien teníamos un medio material como era el ‘Santa Fe’ (se refiere al submarino que comandaba), que estaba en la última parte de su vida, ya que lo iban a sacar de servicio en agosto y estaba muy degradado materialmente.
En la parte humana, en los momentos más críticos no tuvimos ningún caso de pánico ya que todo el mundo hizo lo que tenía que hacer, lo cual significa que nuestro sistema de capacitación era el adecuado y que la gente estaba preparada”.
Dado que tantos ex combatientes se quitaron la vida, ¿usted pensó en hacerlo alguna vez?
“¿Estás seguro que tantos? Se han quitado la vida muchos más ex combatientes ingleses que argentinos.
Yo nunca pensé en hacerlo”.
¿Qué significan el 2 de abril y el 10 de junio?
“Son dos cosas distintas, dos cosas que tenemos que conmemorar.
El 2 de abril significó mostrarle al mundo que la Argentina tenía su interés por Malvinas, que los argentinos entre el 2 de abril y el 14 de junio, los argentinos le mostramos al mundo que podíamos enfrentar a la 2ª potencia naval y militar de Occidente de ese entonces, por un pedazo de territorio que pensamos que es nuestro, sabiendo inclusive que el resultado era el que fue. Podía tardar mas o menos tiempo, pero que se le dio a los ingleses mucha más batalla y se le produjeron muchos más daños que los que ellos se imaginaban. A mí me consta por haber hablado con ingleses.
El 10 de junio es una fecha histórica que recuerda la designación del primer gobernador. Es una fecha no relacionada con el conflicto”.
¿Cómo ve a las Fuerzas Armadas hoy?
“Mal, las veo mal en el sentido material. Hemos quedado muy retrasados con respecto a nuestros vecinos, no hablemos con respecto a las grandes potencias. Nuestros medios realmente no están en condiciones aceptables de funcionamiento.
Falta inversión. Mantener fuerzas armadas es una cosa cara, y el país tiene que decidir si quiere tenerlas o no”.
El mes que viene van a juzgar a Menéndez en San Rafael, ¿qué sensación le provoca su persona?
“Creo que estamos escribiendo una página de la historia tuerta.
Yo viví los años 70’ porque a eso se refiere, y estamos juzgando los actos de una sola parte. Hubo terrorismo en Argentina que quería convertir a esto en ‘una Cuba’, porque los terroristas fueron adiestrados en Cuba, muchos de los cuales hoy son funcionarios del gobierno. Nadie les dice nada y cometieron crímenes aberrantes.
Somos el único país del mundo que hace este revisionismo. En España murieron un millón de personas en su guerra civil y después durante el período Franquista y se dijo “España para adelante”. Brasil no hizo revisionismo, Chile muy poco. En la Segunda Guerra Mundial, debe haber habido entre 15 y 20 millones de víctimas, y fueron juzgados solamente 44 personas en Nuremberg, los jerarcas que cometieron homicidios y delitos aberrantes. Rusia donde Stalin con su régimen debe haber matado entre 20 y 30 millones de personas y nadie hizo ningún revisionismo. Los únicos que hacemos revisionismo somos nosotros, por 8 mil personas desaparecidas, aunque una sola está mal. Pero no para que esté esta venganza. Menéndez es un hombre de 85 años, que se puede lograr además de venganza. Odio, venganza y resentimiento, y con eso no se hace un país”.
¿Qué significa la Democracia en su vida?
“Con sus virtudes y sus defectos, no se ha inventado otro sistema de representatividad de gobierno mejor. Pero si aplicamos la Democracia, si no usamos la Democracia como un medio de toma del poder para después cometer arbitrariedades. La Democracia en nuestro país en particular es para llenar los casilleros de quiénes tienen que ser los funcionarios del gobierno, que deberían respetar la Constitución y la división de poderes”.
¿Cree que alguna vez los ingleses van a reconocer como argentinas a las islas Malvinas?
“Creo que tarde o temprano sí. La guarnición Malvinas al Reino Unido le está costando muchísimo dinero. Y ahora se habla de la explotación petrolífera. Pero no van a poder extraerlo teniendo bases de operaciones a 8 mil kilómetros. Se van a tener que terminar aliando con nosotros haciendo un acuerdo”.
¿Volvió a subirse a un submarino después de la guerra?
“Si, he navegado. El año pasado. Quien era segundo comandante conmigo falleció en el año 89’. Uno de sus hijos es submarinista hoy y me llamó el año pasado para ir”.
¿Qué le pareció San Rafael?
“Hacía diez años que no venia y lo vi mucho más grande. La gente es muy cordial y gentil en esta ciudad y eso es digno de destacar”.
Un documento escrito por Jorge Rafael Bóveda, dice que "el Capitán de Corbeta Horacio Alberto Bicain, en 1981 era un hombre bajo y delgado que en diciembre de aquél año acababa de cumplir sus 39 años. Según dicen las crónicas de entonces, tenía pelo enrulado, ojos celestes y una sonrisa a flor de piel que ocultaban la firmeza de su carácter. Dado su buen desempeño en la Escuela de Guerra la Armada lo designó Comandante de su primer submarino, el Santa Fe (S21), la más antigua y veterana unidad submarina de nuestra Armada, que ya tenía escrita su "partida de defunción", pues estaba previsto radiarlo del servicio hacia fines del año siguiente, dada la degradación generalizada de todos sus sistemas y el precario estado de sus baterías que le permitían pocas horas de inmersión.
Su segundo al mando era el Capitán de Corbeta Horacio Michelis, un porteño oriundo de Floresta graduado con honores de la Escuela de Submarinos, que había egresado de la Escuela Naval en el año 1966 (Promoción 94). Era un hombre alto y fornido dueño de un gran sentido del humor. También era un avezado submarinista, aunque aún no había cumplido comando.
Suele decirse que existen pocas personas que parecen haber nacido para desempeñarse en un submarino. Michelis era uno de estos hombres. Para él cumplir funciones a bordo era tan natural como respirar y esta era sin duda una de las causas de su gran ascendiente sobre los hombres. Ellos sabían que él sabía exactamente lo que estaba haciendo en un submarino, lo que sumado a su constante preocupación por el bienestar de sus subordinados y su innata habilidad didáctica para todas las cuestiones técnicas, inspiraba gran confianza a sus subordinados. No es de extrañar entonces que su figura a bordo gozara de una aura de admiración y respeto pocas veces igualada por otros oficiales submarinistas. Bicain y Michelis constituían un buen equipo de trabajo que redundó en beneficio de toda la tripulación."
Hoy Bicaín es un hombre enormemente enriquecido por su experiencia empírica, y no por haber vivido lo que le tocó en suerte deja de ser un hombre común y hasta divertido en cierto aspecto.
Como muestra de ello, se confiesa hincha de Boca y no muy afecto al futbol, aunque asegura que verá todos los partidos de Argentina en el Mundial.
Su testimonio dejó en San Rafael una estela de respeto hacia su figura y la de todos los que se vieron involucrados en aquél heroico capítulo de nuestra historia.
Fuente consultada: "El bautismo de fuego del ARA Santa Fe", de Jorge Rafael Bóveda